Misión del FMI audita reservas y define un nuevo giro al país

Una delegación técnica del Fondo Monetario Internacional llegó al país para revisar el acuerdo vigente, las reservas del Banco Central y las metas fiscales, en una instancia clave que puede destrabar un nuevo desembolso de dólares para la Argentina.

Este jueves arribó a Buenos Aires una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por los funcionarios Luis Cubeddu y Bikas Joshi. El objetivo es auditar el cumplimiento del acuerdo vigente y evaluar la situación de las reservas internacionales y las cuentas públicas.

De la aprobación de esta revisión depende un desembolso estimado en US$ 1.000 millones, recursos que el Gobierno necesita para fortalecer el programa económico, afrontar compromisos con el propio organismo y dar algo de respiro al frente cambiario.

Qué viene a revisar el FMI

La misión técnica mantendrá reuniones con el equipo económico que encabeza el ministro Luis Caputo, funcionarios del Banco Central y otros organismos. Sobre la mesa estarán el nivel de reservas, la política cambiaria, la marcha del ajuste fiscal y el impacto social del programa.

En cada visita, el Fondo releva datos oficiales, escucha la visión de las autoridades y contrasta los números con las metas comprometidas. Luego elabora un informe que se eleva al Directorio Ejecutivo, que tiene la última palabra sobre la aprobación o no del desembolso.

En este caso, el eje estará puesto en la capacidad del Gobierno de sostener el equilibrio de las cuentas públicas, recomponer reservas netas positivas y evitar un salto brusco del tipo de cambio que reavive la inflación.

Importancia del desembolso para la economía

Los US$ 1.000 millones que se discuten no son un monto menor en el actual contexto de escasez de divisas. Una parte se destinaría a cancelar vencimientos con el propio organismo y otra a apuntalar el programa financiero del Tesoro y el stock de reservas del Banco Central.

La llegada o no de esos fondos también envía una señal a los mercados. Una revisión aprobada suele interpretarse como un respaldo del FMI al rumbo económico, mientras que demoras o exigencias adicionales pueden generar mayor tensión cambiaria y volatilidad en bonos y acciones.

En este marco, el Gobierno busca mostrar disciplina fiscal, contención del gasto y un sendero de desinflación, al tiempo que negocia mayores márgenes de maniobra para evitar un ajuste que profundice la recesión y el deterioro del poder adquisitivo.

Las próximas definiciones

Tras varios días de reuniones técnicas, la delegación del FMI elaborará su reporte y lo elevará a Washington. Si el Directorio da luz verde, el desembolso podría concretarse en las próximas semanas, lo que aliviaría la presión sobre las reservas del Banco Central.

Mientras tanto, el Gobierno intenta combinar el cumplimiento de las metas con la necesidad de sostener cierta actividad económica y contener el malestar social frente a la caída de ingresos reales y el aumento de tarifas y precios regulados.

La negociación con el FMI vuelve así a ubicarse en el centro de la escena económica argentina, en un contexto en el que cada revisión y cada giro de fondos condicionan el margen de maniobra del oficialismo y el clima financiero del país.

Relacionado

ver más.
RLC Noticias de Rosario la ciudad

Comentarios