El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su agenda judicial: Javier Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, mantuvieron una reunión de trabajo en la Quinta de Olivos para delinear los ejes de un nuevo Código Penal que reemplace a la normativa vigente.

Según informó el propio ministro de Justicia, el encuentro con el Presidente en Olivos estuvo centrado en la decisión del Ejecutivo de impulsar una reforma integral del Código Penal. La intención oficial es actualizar una legislación que acumula décadas de parches y modificaciones parciales, y que muchos especialistas consideran desfasada frente a los desafíos actuales en materia de criminalidad.
Mahiques planteó que la redacción del proyecto buscará reunir en un solo cuerpo normativo los cambios que se vienen discutiendo hace años, con especial énfasis en la respuesta del sistema penal frente a delitos complejos, nuevas modalidades de violencia y el avance del crimen organizado.
La reunión en Olivos se inscribe en la estrategia del Gobierno de ordenar la política criminal y darle un marco homogéneo a las penas y figuras delictivas. La Casa Rosada entiende que la actual dispersión normativa genera vacíos, superposiciones y dificultades para jueces y fiscales a la hora de aplicar las sanciones.
Qué busca cambiar el Gobierno con el nuevo Código
Si bien todavía no trascendieron borradores concretos, en el oficialismo señalan que la reforma apuntará a actualizar tipos penales y escalas de penas, adecuándolos a problemáticas que se volvieron centrales en la última década. Entre ellas, el aumento de delitos económicos, el impacto de la tecnología en el mundo criminal y la necesidad de una respuesta más clara frente a hechos de violencia urbana.
Otro eje estará puesto en revisar la coherencia interna del sistema, de modo que la proporcionalidad de las condenas refleje con mayor precisión la gravedad de cada conducta. La idea es reducir las asimetrías entre delitos con penas similares pero efectos muy distintos sobre las víctimas y sobre la sociedad.
En paralelo, el Ministerio de Justicia anticipó que buscará incorporar al debate a especialistas del ámbito académico, del Poder Judicial y del Ministerio Público, así como a organizaciones vinculadas a los derechos humanos y a la asistencia a víctimas. El objetivo es que el texto final surja de una discusión amplia y técnica, más allá de las tensiones políticas.
Próximos pasos del proyecto oficial
Tras la reunión entre Milei y Mahiques, en el Gobierno señalan que se abrirá una etapa de trabajo intenso de redacción dentro del Ministerio de Justicia. Una vez cerrado el anteproyecto, la intención del Ejecutivo es enviarlo al Congreso para su tratamiento, en un escenario donde será clave el nivel de acuerdos que logre tejer con las distintas bancadas.
La Casa Rosada apuesta por presentar la reforma del Código Penal como una pieza central de su programa institucional. En esa línea, cerca del Presidente remarcan que la actualización de la normativa penal es un paso necesario para dotar de mayor previsibilidad al sistema de justicia y ofrecer una respuesta más eficaz frente al delito.
De avanzar, el nuevo Código Penal se convertiría en una de las transformaciones legales más profundas de los últimos años, con impacto directo en la labor cotidiana de jueces, fiscales, defensores y fuerzas de seguridad en todo el país.




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