Javier Milei atraviesa en Washington una jornada clave para su política exterior, con reuniones y foros donde busca afianzar su alineamiento con Estados Unidos y reposicionar a la Argentina en el tablero global.

El presidente Javier Milei participa en Washington de una serie de actividades impulsadas por el mandatario estadounidense Donald Trump, en el marco de un grupo de países que busca funcionar como contrapeso político a la Organización de las Naciones Unidas (ONU). La presencia del líder libertario se interpreta como un nuevo gesto de alineamiento con los sectores más conservadores de la política norteamericana.
Según fuentes diplomáticas, la agenda incluye encuentros con referentes republicanos, mesas de debate sobre seguridad y economía global, y espacios de coordinación entre gobiernos que promueven una menor injerencia de los organismos multilaterales tradicionales. La participación argentina se da en un contexto de fuerte ajuste interno y de búsqueda de respaldo internacional para el programa económico.
Un bloque que busca marcar distancia de la ONU
El grupo que convocó Trump apunta a consolidar una red de países afines en materia de política exterior y valores ideológicos, con un discurso crítico hacia la ONU y otros foros multilaterales. En ese esquema, Milei se presenta como uno de los aliados más entusiastas, luego de haber defendido públicamente al presidente estadounidense en múltiples ocasiones.
La iniciativa se inscribe en un escenario global atravesado por conflictos bélicos, tensiones comerciales y disputas por la gobernanza internacional. Para la Casa Rosada, estar presente en esta mesa supone una oportunidad para reforzar vínculos bilaterales con Washington y acceder a posibles apoyos financieros y políticos, en medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros acreedores.
Impacto en la política interna argentina
El viaje de Milei se da mientras en el país siguen las discusiones por la reforma laboral, las medidas de ajuste y las tensiones con gobernadores y bloques opositores. La oposición critica que el Presidente refuerce su perfil internacional mientras persisten los conflictos sociales y económicos, aunque el oficialismo sostiene que las giras son clave para atraer inversiones y apoyo geopolítico.
Analistas consultados remarcan que el alineamiento con Trump y el ala dura del Partido Republicano puede generar cortocircuitos con otros actores de peso en Estados Unidos y Europa, pero Milei apuesta a consolidar un eje ideológico claro, en sintonía con su discurso contra el “socialismo” y el “globalismo”.
En paralelo, sectores empresarios siguen con atención los movimientos del Gobierno en Washington. Consideran que cualquier señal de respaldo político desde la capital estadounidense podría traducirse en mejores condiciones para el financiamiento, aunque advierten que los gestos simbólicos deberán ir acompañados por reglas de juego previsibles y estabilidad macroeconómica.
La jornada en Washington se perfila, así, como un nuevo capítulo en la estrategia internacional del Gobierno, que combina un discurso rupturista hacia los organismos tradicionales con la necesidad de sostener puentes con los centros de poder financiero y político.




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