Javier Milei se refirió públicamente al regreso al país de Nahuel Gallo, el gendarme que estuvo más de un año detenido en Venezuela, y resaltó el cierre de un conflicto diplomático que mantuvo en vilo a su familia y a todo el cuerpo de Gendarmería Nacional.

El presidente Javier Milei habló este lunes tras la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino que permaneció 448 días detenido en Venezuela acusado de presunto espionaje. El mandatario destacó el operativo para lograr su regreso y remarcó que “lo importante es que pueda volver con su familia”.
Gallo había sido detenido en septiembre de 2023 en el aeropuerto de Caracas, cuando se encontraba fuera de servicio y de vacaciones. Su caso derivó en una prolongada tensión diplomática entre los gobiernos de Argentina y Venezuela, que incluyó reclamos formales, gestiones consulares y la intervención de organismos de derechos humanos.
El mensaje de Milei y el rol de la diplomacia
En sus declaraciones, Milei sostuvo que la liberación fue posible gracias a una “tarea silenciosa y profesional” de la Cancillería, la Gendarmería y la representación diplomática argentina en la región. Sin embargo, evitó dar detalles finos sobre las negociaciones, amparándose en la confidencialidad de las gestiones internacionales.
El Presidente aprovechó además para reivindicar su postura frente a los regímenes que califica como autoritarios en la región y volvió a cuestionar al gobierno de Nicolás Maduro por la situación de derechos humanos en Venezuela. “Lo central hoy es que Gallo está libre y vuelve a casa”, subrayó.
Un caso que conmovió a las fuerzas de seguridad
El prolongado cautiverio del gendarme generó una fuerte preocupación dentro de la fuerza. Compañeros de Gallo realizaron campañas en redes y pedidos públicos para acelerar las gestiones, mientras su familia insistía en conocer su estado de salud y las condiciones de detención.
Organizaciones de derechos humanos y referentes políticos de distintos espacios habían solicitado transparencia en el proceso judicial venezolano y garantías para el cumplimiento del debido proceso. Con la liberación, esos reclamos derivan ahora en un nuevo eje: esclarecer cómo se dieron los hechos que desembocaron en la detención.
Desde el entorno presidencial destacaron que, tras 448 días, el gendarme podrá reencontrarse con sus allegados y comenzar un proceso de acompañamiento psicológico y médico a cargo del Estado argentino, tal como se brinda en otros casos de detenciones prolongadas en el exterior.
Próximos pasos y repercusiones políticas
La liberación de Gallo también tiene impacto en la política interna. Sectores oficialistas la presentan como un logro de la gestión de Milei en el plano internacional, mientras que voces opositoras piden conocer el detalle de las conversaciones con Caracas y el rol de otros actores que intervinieron en el acuerdo.
En los próximos días se espera que Gallo brinde testimonio ante autoridades judiciales y de la fuerza para relatar su experiencia en Venezuela. Ese relato será clave para reconstruir el caso y definir eventuales acciones legales o reclamos ante organismos multilaterales.
Por ahora, el Gobierno pone el foco en el aspecto humano: el reencuentro del gendarme con su entorno después de más de un año lejos del país. “Cada argentino que vuelve es una causa nacional”, sintetizaron fuentes oficiales consultadas por este medio.



Comentarios