Mercedes-Benz dio un nuevo paso en el segmento de los utilitarios livianos al comenzar a producir en la Argentina la Sprinter equipada con caja automática, una opción muy esperada por flotas y usuarios particulares.

La automotriz alemana inició en su planta de Virrey del Pino, en la provincia de Buenos Aires, la producción local de la Sprinter con transmisión automática de nueve velocidades, una configuración inédita para este modelo que se posiciona como referente del transporte de carga y pasajeros.
Un avance clave para el mercado de utilitarios
La incorporación de una caja automática de 9 marchas responde a la demanda de mayor confort, eficiencia y seguridad por parte de empresas de logística, transporte de pasajeros, servicios urbanos y operadores turísticos. Esta tecnología facilita la conducción en ciudad y en ruta, reduce el esfuerzo del conductor y contribuye a optimizar el consumo de combustible.
La Sprinter es uno de los modelos industriales más emblemáticos de Mercedes-Benz en el país y se fabrica en Argentina desde fines de los años noventa. A lo largo de las últimas décadas, el utilitario se consolidó como una herramienta clave para pymes, grandes compañías y trabajadores independientes dedicados al reparto y al traslado de personas.
Con esta actualización, la marca busca fortalecer su participación en un segmento altamente competitivo, donde la tecnología aplicada a la seguridad y el confort se volvió un factor decisivo de compra. La transmisión automática suele ser especialmente valorada en recorridos urbanos con tránsito intenso, donde el desgaste físico del conductor es mayor.
Producción nacional y apuesta industrial
La planta de Virrey del Pino, ubicada en el oeste del conurbano bonaerense, es uno de los polos industriales más importantes de Mercedes-Benz en la región. Desde allí se abastece tanto al mercado interno como a distintos países de América Latina, lo que posiciona a la Sprinter nacional como un producto de exportación relevante.
La producción local de versiones automáticas implica la adaptación de líneas de montaje, capacitación del personal y acuerdos con proveedores. Este tipo de inversiones suele tener impacto en el entramado de autopartistas y en la generación de empleo calificado, en un contexto donde la industria automotriz continúa siendo uno de los motores de la economía argentina.
Si bien la marca aún no difundió en detalle toda la gama de configuraciones, se espera que la Sprinter automática esté disponible en variantes de carga, chasis y transporte de pasajeros, manteniendo los estándares de seguridad activa y pasiva que caracterizan al modelo, como controles electrónicos de estabilidad y sistemas de asistencia a la conducción.
La llegada de esta versión se suma a la tendencia creciente de ofrecer cajas automáticas en vehículos comerciales, una característica que hasta hace algunos años estaba concentrada casi exclusivamente en autos de alta gama y SUVs, y que hoy gana terreno en flotas profesionales por sus beneficios operativos.
Qué significa para usuarios y flotas
Para los usuarios particulares, la Sprinter automática puede representar una opción más cómoda para viajes largos y proyectos de turismo, motorhome o transporte especial. En el caso de las empresas, el ahorro de tiempo y el menor desgaste del personal detrás del volante se traduce en operaciones más eficientes y seguras.
Con esta novedad, Mercedes-Benz refuerza su presencia en el mercado argentino de utilitarios y suma una alternativa que busca combinar tecnología, productividad y confort, apoyada en un desarrollo industrial realizado en el país.




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