Daniil Medvedev quedó descalificado en el torneo de Pekín después de protagonizar una peligrosa acción que terminó con un espectador lastimado, mientras Novak Djokovic avanzó a la final.
El episodio se produjo en el tramo final del partido, cuando Novak Djokovic sacaba para llevarse el encuentro. Frustrado por el desarrollo del juego, Medvedev descargó su bronca con un pelotazo fuerte que terminó impactando en un espectador ubicado en una de las tribunas.
Tras el impacto, el público y los jueces reaccionaron de inmediato. El árbitro principal revisó la situación y, siguiendo el reglamento, decidió descalificar al ruso, lo que le dio el pase directo a la final al número uno del mundo.
El espectador recibió asistencia en el lugar y el partido se dio por concluido en medio de un clima de sorpresa e incomodidad en el estadio. Si bien este tipo de sanciones no son frecuentes, el circuito del tenis mantiene una política estricta frente a cualquier conducta que ponga en riesgo la integridad de quienes están en la cancha.
Djokovic, a la final y polémica en el circuito
Con la descalificación de Medvedev en Pekín, Djokovic quedó automáticamente clasificado a la definición del torneo. La escena reavivó el debate sobre los límites de la frustración en el alto rendimiento y la responsabilidad de las figuras del tenis frente al público.
Más allá del resultado deportivo, el foco quedó puesto en la actitud del ruso, uno de los protagonistas habituales del circuito, y en las consecuencias disciplinarias que podría enfrentar después de este episodio.