La Secretaría de Control y Convivencia de Rosario informó que durante el último año se labraron más de 9 mil actas de contravención contra cuidacoches en el marco de los operativos diarios realizados para ordenar el uso del espacio público.

La Municipalidad de Rosario intensificó las acciones de control sobre la actividad de los cuidacoches durante el último periodo anual de gestión. Bajo el amparo del nuevo Código de Convivencia, las autoridades locales labraron más de 9.000 actas por diversas infracciones en la vía pública. Esta ofensiva institucional busca garantizar la libre circulación y erradicar cualquier acto de extorsión contra los conductores que estacionan en la calzada.
Asimismo, la Secretaría de Control y Convivencia coordinó operativos diarios con la Policía de la Provincia en tres turnos rotativos. Como resultado de estas intervenciones conjuntas, las fuerzas de seguridad lograron identificar a más de 750 personas vinculadas a esta práctica informal. Por consiguiente, el municipio responde a una de las demandas más urgentes de la ciudadanía respecto al uso del espacio compartido.
En este sentido, los vecinos radicaron más de 1.200 denuncias a través de los canales digitales y la línea de atención telefónica 147. Las estadísticas oficiales revelan que el conflicto afecta a los seis distritos, aunque existen zonas con una reincidencia notablemente superior. Por ello, el gobierno local estableció un mapa de patrullaje prioritario en sectores estratégicos como Pellegrini, Oroño y el Parque de la Independencia.
Por otro lado, la normativa vigente sanciona específicamente a quienes obstruyan el tránsito o se arroguen preferencias de uso sin autorización oficial. El informe técnico detalla cuadra por cuadra los puntos más críticos en barrios como Pichincha, Echesortu, Agote y la zona de La Florida. De esta manera, el personal municipal intenta desarticular las conductas que alteran la seguridad vial y la fluidez del transporte urbano.
Así, el titular del área de control ratificó el compromiso de sostener estas tareas de inspección de manera permanente y sistemática. La estrategia gubernamental combina la vigilancia preventiva con la aplicación de multas severas para ordenar la convivencia en las calles rosarinas. En conclusión, la ciudad busca recuperar la legalidad en el aprovechamiento de la calzada mediante un esquema de control territorial riguroso.




Comentarios