Desde la noche del lunes y durante toda la jornada del martes las lluvias fueron las protagonistas en Rosario y la región.

Rosario vivió una jornada marcada por la inestabilidad climática. Durante la madrugada y la mañana del martes se registraron lluvias intensas acompañadas de ráfagas de viento, mientras que por la tarde las precipitaciones continuaron aunque con menor intensidad. Para la madrugada del miércoles, el Servicio Meteorológico Nacional anticipó la llegada de vientos más fuertes.
En total, se acumularon 72 milímetros de agua en la ciudad y las ráfagas alcanzaron velocidades cercanas a los 90 kilómetros por hora. Producto de las condiciones, se contabilizaron 24 episodios de calles anegadas y catorce reclamos vinculados a la caída de ramas y árboles, sin daños graves.
El organismo nacional también informó que este miércoles llegarán vientos del sector sur con intensidades de entre 30 y 40 km/h. Los mismos estarán acompañados de ráfagas que podrían superar los 80 km/h. Frente a este panorama, desde Protección Civil recomendaron extremar precauciones, sobre todo en la circulación y en la disposición de residuos.
El SMN mantuvo vigente la alerta amarilla por lluvias a lo largo del martes, aunque descartó la posibilidad de tormentas más severas. Asimismo, adelantó un miércoles con condiciones ventosas.
Las intensas precipitaciones complicaron la movilidad en distintos sectores de la ciudad, especialmente durante la mañana, cuando el agua acumulada en las calles generó serios inconvenientes en los barrios. La advertencia meteorológica también incluyó a los departamentos San Lorenzo, Constitución e Iriondo, donde hasta la noche del martes seguían registrándose lluvias moderadas, con acumulados de alrededor de 75 milímetros.
El temporal tuvo repercusión en las rutas de la región. Vialidad Nacional dispuso este martes por la tarde el cierre de un tramo de 17 kilómetros de la Ruta Nacional 33, entre Pujato y el enlace con la A012, debido a la gran cantidad de agua que cubría la calzada.



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