Marixa Balli cierra su local por la crisis y cambia de rubro

La decisión de Marixa Balli de bajar la persiana de su histórico local de zapatos en Flores refleja el momento delicado que atraviesa el consumo en Argentina y abre un nuevo capítulo en la vida comercial de la bailarina y empresaria.

Marixa Balli en su local de zapatos en Flores

Imagen: Clarín

La mediática confirmó que decidió cerrar su local de calzado en el barrio porteño de Flores, un emprendimiento que sostuvo durante años y que era parte central de su actividad fuera de la televisión. La fuerte caída en las ventas terminó por hacer inviable el negocio.

En televisión, Balli relató con visible angustia que viene atravesando meses de facturación en baja y que, pese a las promociones y descuentos, “la gente no va” al local. Según describió, el consumo se retrajo de manera sostenida y ya no alcanza para cubrir los costos fijos.

La situación de su comercio se inscribe en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo y caída del consumo minorista, especialmente en rubros como indumentaria y calzado. Cámaras del sector vienen advirtiendo sobre cierres de locales, reducción de personal y mudanzas a formatos exclusivamente online.

Balli explicó que se encuentra en una etapa de liquidación total de su stock para poder afrontar deudas y cerrar la etapa comercial sin arrastrar compromisos financieros. Aseguró que está ofreciendo precios por debajo del costo original para poder vender la mayor cantidad posible de mercadería.

Lejos de quedarse de brazos cruzados, la panelista adelantó que evalúa cambiar de rubro y reorientar su actividad emprendedora, aunque todavía no reveló en detalle cuál será el nuevo camino. Sí dejó en claro que no piensa abandonar el mundo de los negocios y que buscará adaptarse a la nueva realidad económica.

La historia de su local en Flores estaba vinculada a su propia imagen: durante años, la marca de zapatos se asoció a su estilo y a la cercanía con el público. La decisión de cerrar, contó, fue tomada después de analizar balances, gastos y la imposibilidad de sostener el alquiler y las cargas laborales.

En el mismo programa, Marixa también dejó una definición política. Se mostró molesta con el presidente Javier Milei por su aparición pública cantando junto a Fátima Florez, en medio del clima de ajuste y tensión social.

Según contó, le cayó mal ver al mandatario en una escena distendida mientras muchos comerciantes, como ella, lidian con ventas en derrumbe y dificultades para sostener sus negocios. Sin embargo, remarcó que sus críticas no apuntan a la vida privada del Presidente, sino a la imagen que transmite en un momento de crisis.

La reacción de Balli se suma a otras voces del espectáculo y del ámbito empresarial que ponen el foco en el impacto de las políticas económicas sobre el consumo interno. Para muchos locales a la calle, la combinación de suba de costos y caída de ingresos termina en lo mismo: el cierre definitivo.

Mientras avanza con la liquidación, la artista asegura que seguirá en contacto con sus clientas a través de redes sociales y no descarta relanzar su marca en otro formato cuando el contexto lo permita. Por ahora, su prioridad es ordenar las cuentas y reacomodarse a un escenario económico que golpea de lleno a los pequeños comerciantes.

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