María Teresa sufrió graves inundaciones por el temporal de Santa Rosa, dejando cientos de vecinos afectados y con daños materiales en sus viviendas.

El temporal del fin de semana tuvo un impacto devastador en la localidad santafesina de María Teresa, con precipitaciones cercanas a 300 milímetros en pocas horas. El desborde de lagunas provocó la entrada de agua en gran parte del casco urbano, afectando viviendas y generando complicaciones sanitarias. El presidente comunal, Gonzalo Goyechea, explicó que la primera prioridad fue evacuar familias y contener el avance del agua, mientras que ahora el desafío se centra en asistir a quienes regresan a casas destruidas y sin muebles ni electrodomésticos.
La situación sanitaria preocupa porque el 85% de la localidad carece de cloacas y depende de pozos ciegos. El agua ingresó mezclada con residuos, lo que obligó a reforzar la vacunación, la desinfección y las medidas de cuidado, sobre todo con los niños. Goyechea destacó que María Teresa se construyó en la zona más baja de la región, por lo que cualquier lluvia intensa genera inundaciones rápidas. Incluso el canal principal, ampliado en 2022, no pudo evacuar la cantidad de agua acumulada en pocas horas.
Con una población de 4.500 habitantes, se registraron más de 900 afectados directos. Cincuenta y tres personas fueron alojadas en espacios públicos, mientras que más de 200 se autoevacuaron en casas de familiares o amigos. Cerca del 40% de las viviendas sufrió daños por la entrada de agua, en algunos casos hasta un metro de altura.
Goyechea resaltó la solidaridad de la comunidad, bomberos y personal municipal, quienes ayudaron incluso mientras sus propias casas estaban inundadas. Con el agua retirada, las acciones se enfocan en limpieza, desinfección y asistencia a las familias que perdieron bienes. El presidente comunal aseguró que la reconstrucción será posible gracias al esfuerzo conjunto y la fortaleza de los vecinos.




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