Tras dos décadas de liderazgo de Roberto Baradel, el principal sindicato docente bonaerense se prepara para un cambio de conducción con el nombre de María Laura Torre como favorita para sucederlo, en un escenario de tensión salarial y vínculos complejos con el Gobierno provincial.

El SUTEBA, sindicato de base de la CTERA y uno de los actores centrales en la paritaria docente de la provincia de Buenos Aires, encara un recambio de conducción luego de 20 años. La figura que se perfila para tomar la posta es María Laura Torre, actual dirigente del gremio, quien reivindica el recorrido de estos años, pero marca que la organización no puede funcionar como “un club social y deportivo de hacer paros”.
La elección interna está prevista para el 13 de mayo, en un contexto de fuerte discusión por salarios, condiciones laborales y presupuesto educativo. La definición de la nueva conducción será clave para el vínculo con el Gobierno bonaerense y para la estrategia de lucha del sector docente en los próximos años.
Torre se presenta como una dirigente de diálogo, pero subraya que ese intercambio debe ser “de a dos”, marcando que la negociación con las autoridades provinciales necesita voluntad y gestos concretos de ambas partes. Al mismo tiempo, reconoce que la relación con el Gobierno atraviesa momentos de conflicto y tensiones acumuladas.
Continuidad, cambios y debates internos
La eventual llegada de María Laura Torre a la secretaría general del SUTEBA se interpreta como una continuidad con matices respecto a la era de Roberto Baradel. La dirigente defiende la historia de paros, movilizaciones y negociaciones que protagonizó el gremio, pero insiste en discutir qué tipo de medidas tomar y en qué momento, para no reducir la vida sindical a la sola convocatoria a huelgas.
En el corazón del debate aparecen temas sensibles para la docencia bonaerense: la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación, la situación de las escuelas, la infraestructura y la necesidad de que el Estado garantice condiciones dignas de enseñanza. Torre busca posicionarse como una voz capaz de sostener reclamos firmes sin clausurar canales de entendimiento institucional.
La dirigente también pone el foco en la participación de las bases y en el rol de las seccionales, que suelen expresar de manera directa el malestar o el apoyo a las decisiones de la conducción provincial. El resultado de los comicios internos mostrará el grado de respaldo que obtenga la propuesta de renovación que impulsa.
Relación tirante con el Gobierno y agenda de reclamos
En sus declaraciones públicas, María Laura Torre admite que el vínculo con el Gobierno provincial es conflictivo. La agenda está atravesada por el reclamo de mejoras salariales, la defensa de la escuela pública y la exigencia de políticas que contemplen la realidad social de la provincia de Buenos Aires.
De cara a la votación del 13 de mayo, el SUTEBA se prepara para definir no solo quién sucederá a Roberto Baradel, sino también qué perfil de conducción quiere la docencia en una etapa marcada por la crisis económica, la discusión sobre el financiamiento educativo y la necesidad de acuerdos que permitan sostener el ciclo lectivo sin resignar derechos laborales.
En ese tablero, la frase de Torre sobre que el gremio “no es un club social y deportivo de hacer paros” condensa una idea: reafirmar la capacidad de lucha del sindicato, pero a la vez revisar cómo se diseñan las estrategias de acción y negociación en uno de los gremios más influyentes del país.




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