Con motivo de la Marcha Mundial de la Marihuana, un gran grupo de personas exigieron la legalización del consumo del cannabis y una nueva ley de drogas.

Este sábado, cientos de personas se dieron cita en el Parque Nacional a la Bandera en el marco de una nueva edición de la Marcha Mundial de la Marihuana (MMM), que se realiza cada año en Rosario desde hace décadas. El objetivo central fue exigir la implementación efectiva de las ordenanzas aprobadas y la reactivación del Reprocann y el Inase, herramientas clave para quienes cultivan cannabis con fines medicinales y recreativos.
La movilización rosarina se sumó a las marchas que se realizaron de manera simultánea en distintas ciudades del país. La jornada comenzó en la plaza San Martín cerca del mediodía y continuó con una columna que recorrió calle San Lorenzo hasta llegar al Monumento. En ese lugar se desarrolló un acto acompañado por actividades culturales y ferias.
El clima soleado acompañó una tarde marcada por un ambiente distendido y familiar. Hubo música, grupos de amigos y discursos en defensa de los derechos adquiridos en la lucha por la legalización.
En el escenario, referentes del ámbito jurídico tomaron la palabra para remarcar la necesidad de eliminar la criminalización de los sectores populares que cultivan cannabis.
Uno de los reclamos principales apuntó a la reforma de la Ley de Estupefacientes 23.737, sancionada hace más de 35 años. Según denunciaron los manifestantes, la misma continúa generando persecución y encierro de personas en contextos vulnerables.
Un fuerte reclamo para la legalización del consumo medicinal
También se pidió por la eliminación de obstáculos legales y administrativos que aún enfrentan muchas madres que cultivan para garantizar tratamientos terapéuticos a sus hijos o familiares.
La jornada cerró con un fuerte mensaje en favor de una política de drogas más justa, que respete el derecho al autocultivo y promueva la inclusión sin prejuicios ni castigos.




Comentarios