El Gobierno argentino activa una nueva ofensiva diplomática por la cuestión Malvinas y envía una misión especial al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para exponer su postura frente al avance de la explotación en la zona en disputa.
La comitiva estará encabezada por la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, quien asumirá la representación formal de la Argentina en las audiencias ante el Tribunal del Mar. El equipo viaja con el objetivo de explicar la posición nacional y cuestionar el avance de proyectos de explotación en el área de Malvinas.
En la Casa Rosada esperan que el tribunal emita una definición en un plazo cercano a las dos semanas luego de las exposiciones. Hasta entonces, el Gobierno trabaja en distintos escenarios posibles, que van desde un fallo favorable que limite las actividades de explotación, hasta una resolución más acotada que sólo marque lineamientos generales.
Estrategia y escenarios en torno a Malvinas
En el plano interno, la estrategia oficial apunta a mostrar firmeza en la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, pero evitando una escalada de tensión con el Reino Unido. Por eso se apuesta a la vía jurídica internacional y a reforzar los argumentos históricos y legales ante el Tribunal del Mar.
Al mismo tiempo, el Gobierno sigue de cerca los movimientos vinculados a la explotación de recursos en la zona del Atlántico Sur, un punto que considera clave para frenar decisiones unilaterales que puedan afectar los reclamos argentinos a futuro.
