Seis nuevos cazas F-16 aterrizaron en la base aérea de Río Cuarto y se incorporan a la Fuerza Aérea Argentina. Forman parte del plan de modernización de la defensa.
Las aeronaves conforman el segundo lote de un total de 24 cazas F-16 con capacidad supersónica adquiridos a Dinamarca hace dos años. Con esta entrega, el país da otro paso en la actualización de su flota de combate, luego de décadas con material limitado para tareas de defensa aérea.
Los nuevos F-16 llegaron a la ciudad cordobesa de Río Cuarto, donde fueron recibidos por el ministro de Defensa, que encabezó el acto oficial en la pista de la base aérea. Durante la ceremonia se destacó el rol de estos aviones en la vigilancia del espacio aéreo y en el control de fronteras.
Qué significa la llegada del segundo lote de F-16
Con la incorporación de este segundo grupo de cazas F-16, la Fuerza Aérea avanza en la conformación de una dotación operativa capaz de cumplir misiones de intercepción, entrenamiento avanzado y apoyo a otras fuerzas. Se trata de aviones que ya demostraron su rendimiento en distintas fuerzas aéreas del mundo.
Fuentes oficiales remarcan que la compra incluye entrenamiento para pilotos y técnicos, así como equipamiento asociado. La expectativa es que, a medida que arriben las restantes unidades, los F-16 se conviertan en el núcleo del sistema de armas de la Fuerza Aérea en los próximos años.