Lionel Messi visitó la calle Corrientes y generó un furor inesperado al acompañar a Nicolás Vázquez en la obra Rocky frente a un público eufórico.

Nicolás Vázquez atraviesa un período personal complejo tras su separación de Gimena Accardi, pero la visita de Lionel Messi a su obra Rocky iluminó un momento clave de su presente. El astro mundial asistió al teatro Lola Membrives y generó un verdadero furor en la calle Corrientes, donde cientos de personas lo ovacionaron al grito de “Dale campeón”. La función se transformó en un espectáculo doble: sobre el escenario, el talento de Vázquez; en la sala, la inesperada presencia del capitán de la Selección.
La relación entre ambos artistas quedó reflejada cuando Vázquez invitó a Messi a subir al escenario al terminar la obra. Conmovido, el actor agradeció la visita y confesó que para él resultaba especial recibir una devolución del propio futbolista. Entre risas, recordó cómo suele opinar de sus partidos y destacó la inversión de roles en esa noche tan particular.
Messi respondió con elogios sinceros. Valoró la actuación del elenco y subrayó lo especial de compartir la velada con su familia, que pocas veces coincide en Buenos Aires. Además, recordó una promesa previa a Vázquez y celebró haber cumplido con ella. Sus palabras cerraron con gratitud y generaron una ovación que retumbó en la sala.
El impacto se trasladó también al exterior. La salida del jugador, escoltado por el elenco y rodeado de seguridad, desató aplausos y cánticos mientras los celulares capturaban cada instante. La escena reforzó la magnitud de su figura, que trasciende lo deportivo para instalarse en la vida cultural del país.



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