La Justicia otorgó prisión domiciliaria a Brenda Barattini por razones de salud, la arquitecta condenada por mutilar los genitales a su amante.

El caso de Brenda Barattini volvió a generar debate después de que la Justicia cordobesa le otorgara prisión domiciliaria. La arquitecta cumplió casi seis años de detención y obtuvo el beneficio por motivos de salud. Esta medida reabrió discusiones sobre los criterios judiciales en episodios de violencia de género.
El hecho ocurrió en julio de 2019 en un departamento del barrio Alberdi. Barattini mantenía una relación extramatrimonial y reaccionó con violencia al ver mensajes que interpretó como una traición. Con una tijera de podar, atacó a su amante y le mutiló los genitales, lo que provocó lesiones que exigieron una cirugía inmediata en el Hospital de Urgencias.
El juicio comenzó en 2022 y avanzó con múltiples peritajes psicológicos. Así, el tribunal dictó una pena de nueve años por lesiones gravísimas agravadas por el uso de arma blanca y por el contexto de violencia de género.
La fiscalía reclamó doce años por considerar que existió un grado alto de ensañamiento. En cambio, la defensa argumentó impulsos emocionales desbordados y un posible trastorno borderline (TLP) sin diagnóstico previo.
Durante su estadía en la Unidad de Ejecución Penal 31, Barattini completó terapias y cumplió programas de rehabilitación. Esas acciones facilitaron una revisión de su situación y motivaron el pedido de medidas menos restrictivas.
Por ese motivo, el Tribunal de Apelaciones resolvió otorgarle la domiciliaria con tobillera electrónica. Además, exigió controles médicos frecuentes y seguimientos psicológicos regulares.
La decisión generó controversia porque distintos sectores cuestionan la proporcionalidad del beneficio. Sin embargo, los jueces remarcaron que actuaron dentro del marco legal. El caso, una vez más, expuso tensiones sociales vinculadas a la violencia afectiva y a los límites del sistema penal frente a situaciones de alta complejidad.



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