El protocolo “Preguntá por Ángela” ya funciona en Rosario y ahora la provincia de Santa Fe avanza para convertirlo en ley, con el foco puesto en la seguridad en bares, boliches y eventos.
La propuesta “Preguntá por Ángela” ofrece una forma discreta para que cualquier persona pueda pedir ayuda si se siente acosada, en riesgo o en una situación de vulnerabilidad en espacios de ocio nocturno.
Cómo funciona el protocolo “Preguntá por Ángela”
La mecánica es sencilla: quien se sienta en peligro se acerca al personal del bar, boliche o evento y simplemente pregunta por “Ángela”. Esa frase clave activa el protocolo sin exponer a la víctima frente a su agresor.
Desde ese momento, el personal capacitado debe ofrecer un espacio seguro, contener a la persona y evaluar, junto a ella, los siguientes pasos: llamar a una amistad, pedir un taxi o, si la situación lo requiere, dar intervención a fuerzas de seguridad o servicios de emergencia.
Responsabilidades de los locales y antecedentes
Los espacios que adhieren al protocolo se comprometen a capacitar a su personal, colocar cartelería visible con la consigna “Preguntá por Ángela” y garantizar vías de salida seguras para quienes pidan ayuda.
Este tipo de programas ya se aplicó en ciudades de Europa y América Latina para prevenir abusos y agresiones en la noche. La iniciativa que Rosario adoptó y que Santa Fe convertirá en ley se inscribe en ese contexto y busca consolidar una red de cuidado en la vida nocturna.
Al poner en el centro la palabra de la víctima y darle al personal herramientas claras de actuación, “Preguntá por Ángela” apunta a reducir los riesgos y promover entornos de ocio más seguros e igualitarios.