La municipalidad instaló botones de parada de emergencia y reforzó los protocolos de seguridad en las piletas públicas que funcionan durante la temporada de verano

La temporada de verano comenzó con un refuerzo importante en los protocolos de seguridad de los natatorios municipales, ya que estos espacios incorporaron botones de parada de emergencia. Esta medida surgió tras un episodio que motivó una revisión integral de los estándares y se integró a una planificación que avanzó durante los últimos años. Cada dispositivo corta de inmediato bombas, recirculación e iluminación, lo que permite una intervención rápida ante cualquier incidente.
Los natatorios funcionan en quince polideportivos municipales ubicados en distintos barrios. También participan diez clubes con convenio que amplían la oferta y facilitan un trabajo conjunto entre el Estado y las instituciones deportivas. Esta red sostiene actividades recreativas y educativas para familias, jóvenes y niños durante la temporada estival.
El municipio informó que continúa un programa permanente de capacitación dirigido a profesores, coordinadores, guardavidas y equipos de mantenimiento. Además, ejecuta trabajos de infraestructura y realiza controles de calidad del agua para asegurar condiciones adecuadas en los predios. A esto se suma la actualización anual de los protocolos de actuación que rigen para cada actividad.
Las autoridades afirman que estas acciones fortalecen un entorno seguro y promueven el uso responsable de las piletas municipales. También remarcan que los botones de emergencia se incorporan como una herramienta clave dentro de un esquema que prioriza el bienestar de quienes participan en las propuestas de verano.



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