El municipio licitará la remoción del peligroso cableado aéreo en desuso en zonas gastronómicas e institucionales. Las cuadrillas operarán durante horarios nocturnos y feriados para retirar las líneas que no sean reclamadas por las empresas.
La Municipalidad de Rosario lanzó una licitación pública de mil millones de pesos este viernes para ejecutar un plan de retiro de cableado aéreo en desuso dentro del ejido urbano. El proyecto oficial abarcará el casco histórico, los corredores gastronómicos de Pichincha y avenida Pellegrini, además de la zona de hospitales, escuelas y edificios patrimoniales. Por esta razón, el personal contratado trabajará durante doce meses en tareas de identificación, tensado y desmantelamiento para reducir la contaminación visual y evitar riesgos a los transeúntes.
Sectores de intervención y tareas técnicas
El plan de saneamiento se desplegará de forma progresiva en el área delimitada por el bulevar Oroño, Pellegrini y el río Paraná. Asimismo, los operarios efectuarán el empaquetado de las líneas activas para achicar el volumen ocupado en la vía pública. De igual modo, las cuadrillas removerán los tendidos obsoletos ubicados sobre las fachadas para proteger la infraestructura edilicia.
Por su parte, los equipos técnicos trabajarán durante horarios nocturnos, fines de semana y feriados en el microcentro para no interrumpir la actividad comercial habitual. A su vez, las autoridades municipales convocarán a las empresas prestatarias de telecomunicaciones para que verifiquen la titularidad de cada tendido instalado en los postes. En este marco, los agentes quitarán de forma inmediata toda línea aérea rota o que no resulte reclamada por las firmas privadas.
Declaraciones oficiales y seguridad pública
El subsecretario de Obras Públicas, Juan Manuel Ferrer, confirmó que el municipio sacará ménsulas y columnas colocadas en lugares incorrectos o deteriorados. Además, el funcionario remarcó que las intervenciones apuntan a solucionar problemas de seguridad pública y mejorar el entorno urbano cotidiano. En este sentido, la intendencia coordinará el análisis de cada punto crítico junto con la firma adjudicataria de la obra.
Anteriormente, la administración local concretó pequeñas remociones aisladas con el auxilio de distintas cooperativas de trabajo. No obstante, la actual gestión ejecutará por primera vez un saneamiento integral de esta magnitud dentro del territorio municipal. Gracias a esta normativa, el Estado rosarino exigirá el cumplimiento estricto de las ordenanzas vigentes sobre la vía pública.