La UBA desarrolla una herramienta con IA que permite predecir la respuesta de los pacientes a la quimioterapia para optimizar su tratamiento.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) trabaja en el desarrollo de una herramienta de inteligencia artificial (IA) capaz de anticipar la respuesta de cada paciente a la quimioterapia. El objetivo es optimizar la elección del tratamiento y evitar efectos adversos innecesarios en terapias que no generen beneficios clínicos.
El equipo está conformado por especialistas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica. Junto a ellos colaboran el CONICET, el Hospital El Cruce, el Garrahan y el Hospital del Bicentenario de Esteban Echeverría.
La investigación, actualmente en fase preclínica, recibió el Premio CRIION-Frank de Investigación en Biomedicina y se prevé su validación clínica en los próximos años. Su aplicación en hospitales podría concretarse en un plazo estimado de entre cinco y diez años.
Los científicos explicaron que el sistema analiza muestras tumorales para identificar moléculas expresadas en cada caso. Luego, mediante IA, establece correlaciones entre esos patrones y la respuesta esperada a la quimioterapia.
Este enfoque ya se aplica en estudios de tumores del sistema nervioso central, leucemia mieloide crónica y cáncer de páncreas. Además, el método puede adaptarse a otros tipos de tumores, lo que amplía su potencial uso en oncología. Según los investigadores, hoy los tratamientos se definen de manera empírica y recién después de varias sesiones se sabe si son efectivos.
Por eso, esta herramienta busca reducir el tiempo de espera, evitar tratamientos ineficaces y mejorar la calidad de vida de los pacientes. En palabras de los especialistas, cada avance en este campo representa una oportunidad para personalizar la medicina y ofrecer terapias más seguras y precisas.



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