La tira de ficción sobre la vida de Carlos Menem generó todo tipo de repercusiones, no solo en el público sino también en el seno familiar del político.

La ficción inspirada en la vida de Carlos Saúl Menem no solo logró ubicarse entre los contenidos más elegidos desde su lanzamiento, sino que también despertó polémicas y posturas opuestas, incluso dentro del entorno familiar del ex presidente.
Por un lado, Eduardo Menem, hermano del ex jefe de Estado, manifestó su descontento con la producción y expresó que le pareció realizada “con mala intención”. Sin embargo, aclaró que no tiene previsto iniciar acciones legales contra los realizadores.
“Está hecha con mucha mala intención, no sé de dónde sacaron el guion, pero seguramente copiaron algún libro de los que critican al ex presidente Menem. Los hechos reales, los desfiguran y los ficcionales también aprovechan para contar una historia falsa. Los que hicieron la serie son unos farsantes porque desfiguran los hechos de una manera perjudicial para la imagen del ex presidente”, manifestó.
En contraposición, Zulema Menem, hija del ex mandatario, respaldó la serie y aseguró que participó activamente en distintos momentos del proceso. De hecho, fue parte del equipo como asesora y mantuvo reuniones con Leonardo Sbaraglia, el actor encargado de interpretar a su padre.
Posiciones encontradas
“Es una serie ficcionada, una gran fábula con partes de humor y otras partes fuertes. Pero no deja de ser una ficción, y no un documental sobre la vida de mi papá. Entonces, si nos plantamos en ese lugar lo vemos con humor”, explicó Zulemita.
“Hay que pensar que si hacían una serie absolutamente a favor de mi papá, aunque fuera con humor, no servía; y que si la hacían totalmente en contra tampoco servía. Entonces se llegó a un punto medio”, agregó.
Zulemita explicó que no solo se reunió con los protagonistas y productores, sino que también colaboró en la revisión del guión. Además, aportó su visión personal sobre los acontecimientos representados.
Así, la serie sobre la figura de Menem no solo genera impacto entre la audiencia, sino que también reaviva tensiones en su círculo más cercano.



