El plan dispuesto por la Nación para el Belgrano Cargas generó turbulencias por la retirada de inversores internacionales y el freno de obras. La licitación continuará su curso para definir la futura explotación de los miles de kilómetros de vías.
El gobierno nacional rescindió 11 contratos de obras de infraestructura ferroviaria financiados por la firma china CMEC en seis provincias argentinas este mes de octubre. La medida oficial se produjo en medio del proceso de privatización de la red Belgrano Cargas, cuya apertura de sobres ocurrirá el 11 de noviembre. La decisión busca limitar la participación de empresas extranjeras estatales y afecta de manera directa proyectos en Chaco, Jujuy, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.
Retiro de competidores e inversiones proyectadas
El Grupo México decidió retirarse de la licitación internacional tras cuestionar el esquema de open access y la división en nueve tramos. La salida del holding norteamericano redujo la competencia comercial y canceló una propuesta de inversión privada por 3.000 millones de dólares. Sin embargo, el grupo Roggio y un consorcio de empresas cerealeras continúan en carrera para controlar la concesión durante un plazo de 50 años.
La red ferroviaria en licitación comprende 7.594 kilómetros de vías repartidos a lo largo de 16 provincias del territorio argentino. Los pliegos vigentes fijan trabajos obligatorios e intervenciones optativas para operar las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza. Esta modalidad generó un fuerte rechazo entre especialistas del sector y gobiernos provinciales debido a las dudas sobre las obras definitivas.
Parálisis de proyectos e incertidumbre en las trazas
Las cancelaciones unilaterales frenaron los compromisos asumidos mediante el convenio firmado en 2013 con la compañía China Machinery Engineering Corporation. Entre las obras perjudicadas figura la construcción de la segunda etapa de la playa ferroviaria La Ribera para ingresar al puerto de Timbúes. Del mismo modo, la decisión administrativa afectó diversos trabajos de renovación en puentes, alcantarillas, vías y playas de formación.
Por otra parte, la emblemática obra del circunvalar de Santa Fe mantenía un nivel de ejecución cercano al 70 por ciento antes de quedar paralizada. A diferencia de otros proyectos cancelados, los pliegos licitatorios incluyeron este desvío como una inversión de carácter obligatorio para el futuro concesionario. La nueva gestión privada deberá asumir la finalización de la traza para garantizar la circulación de formaciones hacia los puertos exportadores.