Solo en Rosario se roban 200 celulares por día. La media sanción a la ley impulsada por Ciro Seisas permite actuar en flagrancia por geolocalización y corta la cadena económica que hace rentable el robo.
Santa Fe acaba de dar media sanción a un proyecto de ley que cambia las reglas del juego frente al robo de celulares: la Ley de Intervención de los Mercados Ilícitos de Dispositivos Tecnológicos.
“Hoy pasa que la víctima rastrea su celular, sabe dónde está, llama a la policía y no pueden actuar porque no hay un marco legal claro. Esto lo resuelve”, explicó el senador Ciro Seisas, presidente de la Comisión de Seguridad e impulsor de la iniciativa.
Solo en Rosario se roban aproximadamente 200 celulares por día. Entre el 70 y el 80% no se denuncia. La ley ataca el problema desde dos frentes.
El primero es procesal: incorpora la geolocalización como supuesto de flagrancia. Si el dueño rastrea su equipo, la policía actúa de inmediato.
El segundo es económico: crea un Registro Provincial obligatorio para todos los comercios que compren, vendan o reparen celulares usados. Cada operación deberá registrar el IMEI y los datos del vendedor. Sin trazabilidad, hay inspección, inmovilización y clausura.
“El robo de celulares dejó de ser un delito aislado. Hay una cadena entera detrás: negocios, talleres, revendedores que vive de eso. Si no hay dónde vender lo que se roba, el delito pierde buena parte de su incentivo”, agregó Seisas.
La ley incorpora además una reforma al Código de Faltas y mecanismos de cooperación con el Ministerio Público y ENACOM.