La Justicia decretó la quiebra de Bioceres en Rosario

La Justicia rosarina declaró la quiebra de Bioceres al constatar un fuerte endeudamiento en dólares y la ausencia de bienes registrables a su nombre, lo que abre un proceso judicial clave para acreedores y para el sector agroindustrial.

De acuerdo a la resolución del Juzgado Civil y Comercial N° 6 de Rosario, Bioceres acumula una deuda superior a los 138 millones de dólares. En el fallo se destaca que el pasivo es todavía mayor al inicialmente previsto y que la compañía no registra ningún bien inmueble a su nombre, lo que agrava el panorama para el cobro de los acreedores.

La firma, vinculada al negocio de la biotecnología y el desarrollo de insumos para el agro, venía atravesando en los últimos años un complejo escenario financiero. La decisión judicial implica el inicio formal del proceso de quiebra, con la intervención de un síndico y la verificación de créditos.

En este contexto, el juzgado analizó la capacidad patrimonial real de Bioceres y concluyó que no cuenta con respaldo suficiente para hacer frente al volumen de obligaciones asumidas, motivo por el cual se dispuso la quiebra directa.

Impacto en acreedores y en la cadena agroindustrial

La medida genera especial preocupación entre proveedores, entidades financieras y productores que mantenían vínculos comerciales con la empresa. El proceso concursal buscará ordenar las presentaciones de quienes reclamen pagos pendientes y definir el grado de recupero posible.

Según la normativa comercial argentina, la declaración de quiebra implica que la administración de los bienes de la compañía pasa a manos del síndico y del juez. A partir de ahora, se deberán relevar activos, analizar contratos vigentes y revisar eventuales cesiones o garantías otorgadas por Bioceres.

En paralelo, especialistas en derecho comercial advierten que la ausencia de inmuebles registrados complica la posibilidad de una liquidación que permita saldar una porción significativa de la deuda. Podrían considerarse otros activos, como maquinaria, patentes, marcas y participaciones societarias, siempre que estén efectivamente a nombre de la concursada.

Qué sigue en el expediente judicial

En la próxima etapa, el juzgado deberá fijar los plazos para que los acreedores se presenten a verificar sus créditos. Luego, el síndico elaborará un informe detallado sobre la situación económica y patrimonial de Bioceres, que servirá de base para las decisiones posteriores sobre eventuales ventas de activos o continuidad de algunas operaciones.

Fuentes vinculadas al fuero comercial de Rosario señalan que, en procesos de esta magnitud, suelen aparecer reclamos cruzados y pedidos de impugnación, por lo que se espera un trámite largo y complejo. También se evaluará si existieron operaciones que puedan considerarse fraudulentas o perjudiciales para los acreedores en el tiempo previo a la quiebra.

La evolución del expediente será seguida de cerca por el entramado empresarial de la región, dado el rol que Bioceres supo ocupar como actor relevante dentro de la economía del conocimiento aplicada al agro. La quiebra abre interrogantes sobre el futuro de sus desarrollos tecnológicos y sobre el impacto en la confianza del mercado.

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