Guillermo Barros Schelotto protagonizó un momento tan insólito como divertido al referirse a la famosa avioneta que sobrevoló la cancha pidiendo refuerzos para Vélez, justo después del triunfo ante Boca.

Luego de la victoria por 2-1 de Vélez sobre Boca, que dejó al Fortín como líder de la Zona A con 10 puntos, el técnico fue consultado por la aeronave que pidió refuerzos en pleno entrenamiento. Fiel a su estilo, Guillermo Barros Schelotto respondió con ironía: “La mandé yo”, desatando carcajadas en toda la sala de prensa.
La broma que se llevó todas las risas
La escena ocurrió en la conferencia posterior al triunfo, un partido cargado de condimentos por el cruce con Boca, club donde el Mellizo es ídolo como jugador y exentrenador. Lejos de esquivar la polémica, eligió tomar con humor el reclamo aéreo de los hinchas velezanos.
“¿Si vi la avioneta? Sí, claro que la vi. La mandé yo”, lanzó, sabiendo que su frase iba a quedar como uno de los momentos de color de la fecha. La respuesta funcionó como un guiño hacia los hinchas y también como una forma de descomprimir el clima tras un duelo intenso.
El contexto: Vélez puntero y la presión por refuerzos
El partido terminó con un 2-1 clave para Vélez, que no solo le ganó a un grande sino que se subió a la cima de la Zona A con 10 puntos. En tiempos de mercado ajustado y planteles cortos, las exigencias por reforzar el equipo aparecen desde las tribunas y, en este caso, también desde el aire.
Los mensajes con avionetas tienen historia en el fútbol argentino, desde reclamos dirigenciales hasta pedidos de cambios de técnico o refuerzos. Esta vez, el mensaje apuntó a la comisión directiva velezana, pero el técnico se apropió del chiste y lo transformó en una anécdota liviana en medio de la euforia por el resultado.
Más allá de la broma, puertas adentro el cuerpo técnico y la dirigencia analizan alternativas en el mercado para sostener el buen arranque. Con el equipo líder, cada refuerzo que llegue será leído como una apuesta para pelear hasta el final en la competencia local.
Guillermo, Boca y un reencuentro especial
El choque ante Boca tuvo un condimento emocional extra para Barros Schelotto. En el Xeneize ganó títulos como futbolista y dirigió al equipo que alcanzó la final de la Copa Libertadores 2018. Por eso, cada cruce con su exclub suma una carga simbólica distinta.
Esta vez, el entrenador salió fortalecido: le ganó a su exequipo, su Vélez quedó puntero y, encima, se dio el lujo de cerrar la noche con un chiste que recorrió las redes sociales y los programas deportivos.
Mientras los hinchas sueñan con seguir arriba en la tabla, el Mellizo intenta mantener los pies sobre la tierra. Puertas afuera, se permite una ironía; puertas adentro, sabe que el desafío será sostener el rendimiento y responder, con resultados, a esa demanda constante de “refuerzos” que hasta llegó escrita en el cielo.



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