Este miércoles, Víctor y Julio, del tradicional puesto de pochoclos Adad reconocido en la ciudad de Rosario, fueron parte del programa “De Acá”, de Rosariolaciudad Media, donde recordaron sus inicios en el negocio y contaron algunas anécdotas.

En el corazón de Rosario, hay aromas que despiertan recuerdos. Uno de ellos es el inconfundible olor del pochoclo recién hecho del parque de la Independencia, una fragancia que durante décadas marcó la identidad de un negocio familiar de 94 años: Pochoclos ADAD, un emblema que supo mantenerse firme entre generaciones.
Fundado hace más de medio siglo, este tradicional comercio rosarino comenzó con una máquina simple y muchas ganas de trabajar. La familia ADAD, de profundas raíces en la ciudad, hizo del pochoclo su arte y su sustento. Hoy, siguen endulzando la vida de chicos y grandes en diferentes zonas de la ciudad.
Este miércoles, dos de los integrantes de la familia Adad visitaron los estudios de Rosariolaciudad Media, donde recordaron sus inicios en el negocio familiar y compartieron su pasión y orgullo por la venta de pochoclos.

Más que un trabajo, un amor familiar
Pochoclos Adad es un histórico carrito que desde hace más de 90 años ofrece pororó en distintos puntos de Rosario, especialmente en el parque de la Independencia.
Víctor, contó que cuando tenía siete años su papá le dio un canastito y salió a vender, “me dijo salí a vender y lo que vendas es tuyo. Yo era chico y gracioso así que vendía siempre”, recordó.
“Mi abuelo arrancó en el 29 con este negocio que es una pasión para nosotros, de la cual uno se siente orgulloso”, expresó.
Ya formados en diferentes profesiones, y con sus respectivos trabajos, Víctor y Julio manifestaron que pochoclos Adad es una pasión y amor tradicional, “es un sentimiento que la familia tiene, esto lo llevas en la sangre, no lo abandonas”.
“Nacimos, vimos y vivimos con el tema de los pochoclos toda la vida y con eso creces, cuando ves el sacrificio que hay detrás de eso lo valoras y amas eso siempre”, agregaron.



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