La Feria Internacional del Libro de Rosario 2026 concluyó con su edición más convocante y un balance favorable para el sector editorial. A lo largo de once jornadas, el Cultural Fontanarrosa reunió a lectores de distintas edades, escritores, editoriales y librerías, con una programación que combinó presentaciones, talleres y actividades para toda la familia.
El encuentro también registró un incremento en las ventas respecto de años anteriores. La concurrencia de público local y de turistas de otras provincias, especialmente durante los fines de semana, contribuyó al movimiento comercial.
Uno de los datos destacados fue el crecimiento del 18% en las ventas de los sellos editoriales Beatriz Viterbo y Bajo la Luna en comparación con 2025, con los mejores resultados de los últimos tres años.
Más de 350 actividades y protagonismo de autores rosarinos
La feria contó con más de 50 stands de librerías y editoriales de distintos puntos del país, además de una programación que incluyó más de 350 actividades. Más de 150 escritores y escritoras de Rosario presentaron sus publicaciones recientes, en una edición que volvió a poner en primer plano la producción literaria local.
Entre las autoras que participaron a través de la convocatoria para escritores estuvo Gabriela Stringa, quien presentó su primer libro, Eso que siempre estuvo ahí. También formó parte de la programación Dahiana Belfiori, con No es posible ordenar el fuego, publicado por Mal de archivo Ediciones.
La diversidad de propuestas y la presencia de voces locales fueron dos de las características centrales del encuentro, que se consolidó como uno de los principales eventos culturales de la ciudad.
Jóvenes, chicos y adultos: una feria para todas las edades
La convocatoria abarcó distintas generaciones. El espacio destinado a las infancias reunió más de 60 presentaciones y lecturas, con actividades específicas para bebés de entre cero y tres años y propuestas para chicos de diferentes edades. Los adolescentes y jóvenes también tuvieron una participación destacada, especialmente en las presentaciones de literatura juvenil. Entre los nombres que convocaron a este público estuvieron Santiago Speranza y Luquitas Rodríguez.
Libreros y editores observaron un mayor interés de los jóvenes por la lectura, tanto por las novedades del género romántico como por los clásicos de la literatura. Entre los títulos vendidos se destacaron Orgullo y prejuicio, Drácula, Frankenstein, 1984, Rebelión en la granja, La Ilíada, La Odisea y la saga Harry Potter. También tuvieron demanda La hipótesis del amor, de Ali Hazelwood, y obras de Fiódor Dostoievski.
La agenda incluyó, además, talleres y charlas para adultos y adultos mayores, con actividades específicas para personas de más de 65 años.
Turistas y promociones impulsaron las ventas
El movimiento comercial fue especialmente intenso durante los fines de semana. El feriado largo favoreció la llegada de visitantes de otras provincias, entre ellas Buenos Aires y Entre Ríos, además de localidades del interior santafesino. El segundo fin de semana también tuvo una importante concurrencia, en un período cercano al Día de la Madre, que impulsó la búsqueda de libros para regalar.
La edición 2026 fue organizada por la Municipalidad de Rosario, el Gobierno de Santa Fe, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y la Fundación El Libro. El balance final dejó una señal positiva para el sector editorial y ratificó el lugar de la feria como un punto de encuentro para lectores, autores y trabajadores del libro.