La conducción de la CGT ratificó que saldrá a la calle el próximo miércoles para manifestarse contra el proyecto de reforma laboral que analiza el Congreso, en un nuevo capítulo del conflicto entre el Gobierno y el movimiento obrero.

Desde la central obrera insistieron en que la reforma que impulsa el oficialismo no trae incentivos reales para generar empleo y puede traducirse en una pérdida de derechos para millones de trabajadoras y trabajadores registrados.
El dirigente sindical Cristian Jerónimo recalcó que la CGT tendrá una fuerte presencia en las calles el día en que se discuta la iniciativa. Según adelantó, se espera la participación de gremios de servicios, industria y comercio, además de organizaciones sociales que adhieren al reclamo.
Críticas al proyecto de reforma laboral
La central obrera cuestiona puntos clave del proyecto, como la flexibilización en las contrataciones, cambios en las indemnizaciones y modificaciones en los convenios colectivos. Para la CGT, estas medidas debilitan la estabilidad laboral y amplían la precarización en sectores que ya se encuentran vulnerables.
Además, señalan que la iniciativa oficial se impulsa en un contexto de alta inflación y caída del salario real, lo que, a su entender, vuelve aún más delicado cualquier cambio en la legislación que regule las relaciones de trabajo. Desde la central reclaman una mesa de diálogo con el Gobierno y el empresariado.
Llamado de atención a los gobernadores
En sus declaraciones, Jerónimo también apuntó a la actitud de parte de los mandatarios provinciales. Habló de la necesidad de una “reflexión de muchos gobernadores” que acompañan la reforma o mantienen silencio frente a los cambios propuestos en el Congreso.
La CGT considera que los gobernadores tienen un rol clave, porque sus legisladores nacionales pueden inclinar la balanza a favor o en contra del proyecto. Por eso, desde la central se multiplica la presión política en los días previos al debate parlamentario.
En la Argentina, las reformas laborales históricamente generaron fuertes tensiones entre sindicatos, gobiernos y sectores empresarios. La actual discusión se da en medio de una economía en recesión y con un mercado laboral marcado por el avance del trabajo informal y el cuentapropismo.
Mientras tanto, el oficialismo sostiene que la modernización de las normas laborales es necesaria para estimular la inversión y la creación de empleo. Desde el otro lado, la CGT advierte que sin una red de protección adecuada el costo lo pagarán los trabajadores.
La marcha anunciada se suma a otras medidas de fuerza y movilizaciones realizadas en los últimos meses por la central obrera, que busca marcarle límites al Gobierno en temas sensibles como salarios, jubilaciones y condiciones de contratación.
Qué se espera para el día de la movilización
La movilización tendrá como epicentro el Congreso de la Nación, con columnas que partirán desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano. También se prevén acciones y concentraciones en las principales capitales provinciales.
De cara al debate, la CGT busca mostrar unidad interna y capacidad de convocatoria. Si bien existen matices entre los distintos sectores gremiales, en este punto hay consenso en rechazar cualquier retroceso en materia de derechos laborales.
El resultado del tratamiento legislativo será clave para definir los pasos a seguir. La dirigencia sindical dejó abierta la posibilidad de nuevas medidas si el proyecto avanza sin modificaciones sustanciales.



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