Pablo Javkin desmintió el colapso del Heca y aseguró que los carteles de protesta son una reacción a la condena de cuatro empleados por robo de insumos.

El ingreso del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) exhibió recientemente carteles que denunciaban fallas técnicas y el colapso de la atención médica. No obstante, el intendente Pablo Javkin desmintió estas versiones y garantizó el funcionamiento normal de todos los servicios sanitarios. El intendente vinculó estos mensajes anónimos con la reciente condena judicial de cuatro empleados por el robo sistemático de insumos.
La investigación penal reveló que agentes con funciones jerárquicas sustraían medicamentos, sábanas y materiales descartables para su posterior comercialización ilegal. En un juicio abreviado, los acusados aceptaron penas de prisión e inhabilitación especial para ejercer cargos en el ámbito de la salud. Entre los elementos incautados figuran antibióticos, agujas médicas y medicación cuya venta pública permanece estrictamente prohibida.
Por otro lado, Javkin calificó estas maniobras de protesta como un intento de desviar la atención tras la purga administrativa. Según el intendente, el hospital atravesó una limpieza interna necesaria para frenar el saqueo silencioso de recursos públicos esenciales. El personal honesto del nosocomio ahora desempeña sus tareas con mayor tranquilidad luego de identificar a los responsables de los hurtos.
En relación con los aires acondicionados, el municipio confirmó que realizó un recambio integral de equipos a pedido del propio personal operativo. Por este motivo, el Gobierno municipal considera que los carteles solo buscan generar malestar social mediante información falsa y malintencionada.
El proceso judicial continúa abierto actualmente para determinar la responsabilidad de otros posibles implicados en la estructura delictiva. Así, la gestión ratificó su compromiso de avanzar contra la corrupción en todas las instituciones de Rosario.



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