En pleno debate por el precio de la nafta y el gasoil, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, propuso eliminar todos los impuestos que gravan los combustibles en la Argentina, como forma de transparentar la carga fiscal y discutir de nuevo cómo se distribuyen esos recursos.

La iniciativa fue planteada por Pablo Javkin durante el 2° Foro de la Construcción, en un contexto de fuerte polémica por el peso de los impuestos nacionales sobre el valor final del combustible y por la falta de retorno de esos fondos a Rosario. Según el intendente, la discusión pública se concentra en montos menores mientras se deja de lado el verdadero volumen de la carga fiscal.
Desde el escenario, Javkin cuestionó el actual esquema tributario aplicado a la nafta y al gasoil y planteó un giro drástico: que se borren de una vez todos los impuestos que integran el precio del combustible y se reordene desde cero la forma en que se financian las obras y servicios que dependen de esos recursos.
En ese marco, lanzó una de las frases que marcó su exposición. “No tenemos problema en discutir los 22 pesos si eliminamos el elefante de $600“, graficó, en alusión a la desproporción entre los aumentos menores que generan polémica inmediata y el mayor peso de los impuestos acumulados que se pagan cada vez que los automovilistas cargan combustible.
TRANSPARENCIA FISCAL
— Pablo Javkin (@pablojavkin) April 7, 2026
Envié una ordenanza al Concejo para que las estaciones de servicio informen todos los impuestos y tasas, nacionales y locales, que se cobran en los combustibles. Nuestros vecinos tienen el derecho de conocer en detalle qué pagan cuando cargan y cuánto de eso… https://t.co/2EbsPlYcKi
Impuestos, obras y el reclamo por el retorno a Rosario
El reclamo de Javkin se inscribe en un debate más amplio sobre el federalismo fiscal y la distribución de los recursos que Nación recauda a través de impuestos a los combustibles. El intendente remarcó que una parte importante de lo que pagan los conductores rosarinos termina en el Tesoro nacional sin volver en la misma proporción en forma de obras o financiamiento para la ciudad.
En el auditorio, integrado por empresarios, desarrolladores y referentes del sector, el jefe municipal insistió en que el combustible se transformó en un canal central de recaudación, pero con escaso correlato en inversiones concretas sobre la infraestructura urbana y vial de Rosario.
En esa línea, la propuesta de “eliminación automática y simultánea” apunta a transparentar el precio en el surtidor y forzar una discusión política sobre qué impuestos se mantienen, cuáles se eliminan y cómo se garantiza que lo recaudado tenga un impacto visible en las ciudades donde se genera.
Un debate que cruza bolsillo, inflación y obra pública
La presión tributaria sobre la nafta y el gasoil tiene efectos directos en el costo de vida, ya que los aumentos en el combustible se trasladan al transporte, a la logística y, en última instancia, a los precios de bienes y servicios. Por eso, el planteo del intendente se da en un momento de alta sensibilidad social frente a cada suba en las estaciones de servicio.
Al mismo tiempo, los impuestos a los combustibles son una fuente clave para financiar obras viales y otros programas. El desafío que Javkin pone sobre la mesa es si el esquema actual resulta equilibrado para ciudades como Rosario o si, por el contrario, consolida una dependencia de Nación sin un retorno acorde.
Con su intervención en el 2° Foro de la Construcción, el intendente buscó sumar la voz de Rosario a una discusión que excede las fronteras locales y que compromete tanto a las finanzas municipales como al bolsillo de los usuarios de todo el país.





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