El intendente Pablo Javkin volvió a poner en agenda la discusión por la prohibición de los cuidacoches en Santa Fe y advirtió que cualquier cambio normativo debe ir de la mano de un fuerte acompañamiento social para las personas que hoy viven en la calle.

Javkin respaldó la ley, pero pidió un plan de contención
Pablo Javkin analizó la postergación en la Legislatura de Santa Fe del proyecto de ley que busca prohibir la actividad de los cuidacoches en toda la provincia. El intendente sostuvo que la norma es clave para poner un límite a las extorsiones y abusos en la vía pública, pero insistió en que el Estado no puede desentenderse de las personas que hoy dependen de esa tarea para subsistir.
Según el jefe municipal, la iniciativa apunta a ordenar el espacio público y dar respuesta a los reclamos de automovilistas que denuncian cobros compulsivos, amenazas o daños a los vehículos cuando se niegan a pagar. Para Javkin, la situación se agravó en los últimos años y requiere de una herramienta legal clara que brinde respaldo a las fuerzas de seguridad y a los municipios.
Al mismo tiempo, el intendente remarcó que detrás de muchos cuidacoches hay historias de desocupación, consumo problemático y falta de vivienda. Por eso, planteó que la sanción de la ley debe ir acompañada por políticas de inclusión laboral, dispositivos de salud y programas específicos para quienes se encuentran en situación de calle.
Debate abierto en la Legislatura santafesina
El proyecto para prohibir a los cuidacoches generó un intenso debate en la Legislatura de la provincia de Santa Fe. Mientras algunos sectores reclaman una respuesta rápida ante el malestar social que provoca la actividad, otros advierten que la sola prohibición podría empujar a más personas a la marginalidad si no se prevén alternativas.
En ese marco, Javkin se mostró partidario de avanzar con la norma, pero subrayó que el texto debe contemplar instrumentos para articular acciones con municipios, organizaciones sociales y áreas de Desarrollo Social. El objetivo, dijo, es que haya presencia estatal no solo a la hora de controlar, sino también al momento de ofrecer salidas concretas.
El intendente de Rosario insistió en que la discusión no puede reducirse a un plano punitivo. Señaló que la ciudad ya viene desarrollando dispositivos de acompañamiento para personas en situación de calle y que una eventual ley provincial tendría que fortalecer ese tipo de estrategias, coordinando recursos y responsabilidades entre los distintos niveles del Estado.
Mientras la Legislatura define cuándo retomará el tratamiento del proyecto, el debate sobre el rol de los cuidacoches y las respuestas que debe dar el Estado suma voces a favor y en contra. La postura de Javkin busca equilibrar la demanda de mayor seguridad y orden urbano con la necesidad de no abandonar a los sectores más vulnerables de la ciudad y la provincia.



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