En la plaza Soldado Desza, en la zona norte de Rosario, Pablo Javkin encabezó un homenaje junto a vecinos y ex combatientes para recordar al último soldado rosarino caído en la Guerra de Malvinas y volver a poner en el centro el reclamo de soberanía sobre las islas.

El acto tuvo lugar en la plaza Soldado Desza, un espacio emblemático de la zona norte donde cada año se renueva la memoria sobre Malvinas. Allí, el intendente Pablo Javkin se reunió con familiares, ex combatientes y vecinos para recordar al soldado rosarino caído en el conflicto bélico de 1982.
Durante la ceremonia, Javkin volvió a reivindicar la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y destacó el rol de los veteranos y caídos en la construcción de la memoria colectiva de la ciudad. El acto se inscribió en una agenda de actividades con motivo del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que se conmemora cada 2 de abril.
Con banderas argentinas, ofrendas florales y un profundo respeto, los presentes acompañaron el izamiento de la bandera y el minuto de silencio dedicado a los soldados que no regresaron. La figura de Soldado Desza fue puesta en primer plano como símbolo de todos los jóvenes rosarinos que participaron del conflicto.
Un compromiso de memoria en los barrios de Rosario
Desde el municipio remarcan que este tipo de actos en plazas y espacios públicos busca acercar la memoria de Malvinas a los barrios de la ciudad. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un reconocimiento permanente a quienes combatieron y a las familias que aún sostienen el reclamo por verdad y justicia histórica.
En ese sentido, Javkin subrayó la importancia de transmitir a las nuevas generaciones el contexto de la guerra, el sufrimiento que atravesaron los soldados y la necesidad de mantener una posición firme pero pacífica en el reclamo diplomático por las islas.
Los ex combatientes presentes destacaron el acompañamiento de la ciudad y valoraron que Rosario siga generando espacios de homenaje y reflexión. Para muchos de ellos, actos como el de la plaza Soldado Desza ayudan a sostener el vínculo con la comunidad y a reforzar el mensaje de que Malvinas sigue siendo una causa vigente.
La jornada concluyó con la lectura de textos alusivos a la soberanía y a la paz, y con un cierre cargado de emoción en el que se recordó que cada nombre de soldado caído representa una historia de vida que Rosario y el país se proponen no olvidar.





Comentarios