El intendente Pablo Javkin se pronunció sobre la protesta policial frente a la Jefatura rosarina y adelantó que acercará a la Justicia nombres de personas ajenas a la fuerza que habrían intervenido en la movilización.

Javkin calificó la concentración de efectivos frente a la Jefatura de Policía como un hecho grave desde el punto de vista institucional, al tratarse de una fuerza de seguridad que decidió manifestarse en un edificio clave para el funcionamiento del Estado provincial.
El intendente remarcó que, pese a la tensión inicial, el conflicto fue encauzado por el gobernador Maximiliano Pullaro, quien intervino de manera directa para destrabar el reclamo y restablecer la normalidad en el funcionamiento policial.
Según describió, la protesta se dio en un contexto de fuerte presión sobre las fuerzas de seguridad santafesinas, atravesadas por demandas salariales, condiciones laborales y la compleja situación del delito en el Gran Rosario.
Javkin promete aportar nombres de participantes ajenos a la fuerza
En su análisis, Javkin subrayó que no todos los presentes formaban parte del universo policial. Señaló que hubo personas ajenas a la fuerza que participaron o alentaron la movilización, y que su presencia deberá ser esclarecida para determinar eventuales responsabilidades.
“Haré un aporte de las personas que, no formando parte del reclamo, participaron en eventos similares en la ciudad”, adelantó el intendente, en alusión a referentes o grupos que ya habrían intervenido en otras manifestaciones recientes en Rosario.
La advertencia abre la puerta a una posible investigación judicial sobre quiénes buscaron capitalizar o amplificar el conflicto policial, en un momento de particular sensibilidad para la seguridad pública en la provincia de Santa Fe.
Desde el municipio, el mensaje apunta a marcar una diferencia entre el reclamo gremial o laboral legítimo y las acciones de grupos que, según Javkin, intentan tensionar la relación entre el Estado y las fuerzas de seguridad.
Impacto en la seguridad y el rol del gobierno provincial
Fuentes del entorno del intendente destacaron que, durante la protesta, se priorizó garantizar la seguridad en los barrios y evitar que el conflicto derivara en un acoplamiento de otras fuerzas o en una retirada masiva de servicios.
En paralelo, el gobierno provincial trabajó para contener el malestar dentro de la policía, con el objetivo de no debilitar el despliegue de los operativos que se realizan en Rosario frente al avance del narcotráfico y los delitos violentos.
La protesta reabrió el debate sobre los límites de las manifestaciones de fuerzas armadas y de seguridad en democracia, así como sobre los mecanismos de negociación entre el poder político y los uniformados cuando se trata de reclamos salariales o de condiciones laborales.
En ese marco, la decisión de Javkin de acercar información sobre posibles infiltrados apunta a respaldar las investigaciones y a evitar que, en el futuro, protestas institucionales se mezclen con agendas ajenas a los intereses de la comunidad rosarina.



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