Las inundaciones en Tailandia ya dejaron al menos 23 personas muertas y afectaron a millones de habitantes, mientras el país intenta recuperar la normalidad en las zonas anegadas.
Bangkok comenzó a drenar los barrios más afectados, pero las autoridades advierten que algunas zonas permanecerán cubiertas de agua por varios días.
Las lluvias intensas de los últimos días desbordaron ríos y canales, provocaron cortes de energía y dañaron rutas clave. Millones de personas sufren interrupciones en el transporte, dificultades para acceder a servicios y pérdidas en sus casas y comercios.
En respuesta a la emergencia, el gobierno de Tailandia aprobó un fondo de 120 millones de dólares destinado a asistir a las familias afectadas, reparar infraestructura básica y reforzar sistemas de drenaje.
Bangkok acelera tareas de drenaje y asistencia
En la capital, cuadrillas municipales trabajan con bombas y maquinaria pesada para retirar el agua estancada en calles, viviendas y comercios. El objetivo es evitar nuevos desbordes si las lluvias continúan.
Las autoridades locales recomiendan a la población mantenerse informada, evitar circular por áreas anegadas y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia. Se prioriza la asistencia a ancianos, niñas y niños, y a quienes perdieron su vivienda por completo.
Organismos de socorro también monitorean posibles brotes de enfermedades vinculadas al agua contaminada, mientras se distribuyen insumos básicos y se habilitan centros de evacuados.