La Justicia de la provincia resolvió inhabilitar para conducir por tres meses a Juan Pablo Allan, director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (Renar), tras un control de alcoholemia que arrojó un resultado positivo aunque bajo.
Imagen: La Nación
Según el acta del operativo, al funcionario libertario se le detectaron 0,27 gramos de alcohol por litro de sangre durante un control vial. El valor está por debajo del límite de tolerancia de muchas jurisdicciones, pero derivó igualmente en una sanción administrativa y en la decisión judicial de retirarle la licencia por un trimestre.
Desde el gobierno provincial habían señalado inicialmente que Allan se habría retirado del lugar sin completar el procedimiento. Esa versión generó controversia política, ya que el involucrado ocupa un cargo clave al frente del Renar y responde al oficialismo libertario a nivel nacional.
Fuentes judiciales indicaron que la medida de inhabilitación se tomó en el marco de la legislación de tránsito vigente, que prevé sanciones para los conductores que circulan con alcohol en sangre, aun cuando el registro sea bajo. La causa se tramitó por la vía contravencional y concluyó con la resolución conocida en las últimas horas.
Impacto político y recaudos al volante
El episodio vuelve a poner en el centro del debate el comportamiento de los funcionarios públicos al volante y la necesidad de reforzar los controles de alcoholemia. Distintos sectores remarcan que quienes ocupan cargos de responsabilidad deben dar el ejemplo y cumplir estrictamente la normativa de tránsito.
En paralelo, organismos de seguridad vial insisten en la importancia de evitar cualquier consumo de alcohol antes de manejar, más allá de los límites legales, para reducir el riesgo de siniestros en las rutas y calles de todo el país.