Industriales alertan por crisis que amenaza fábricas santafesinas

Empresarios fabriles de Santa Fe encendieron las alarmas por el deterioro de la actividad, al advertir que el actual escenario económico pone en juego la continuidad de muchas plantas productivas y miles de puestos de trabajo en la provincia.

Industriales alertan por crisis que amenaza fábricas santafesinas
Industriales alertan por crisis que amenaza fábricas santafesinas

El Consejo Directivo de la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe) difundió un duro pronunciamiento en el que describe un “escenario crítico” para la industria manufacturera provincial. Según la entidad, la combinación de tasas de interés elevadas, apertura importadora y caída del consumo interno amenaza la supervivencia de fábricas en distintos polos productivos de Santa Fe.

Desde Fisfe remarcaron que, tras varios meses de retracción, muchas empresas ya agotaron sus espaldas financieras. El acceso al crédito se mantiene restringido y caro, mientras que los costos fijos —energía, logística, impuestos y salarios— continúan presionando sobre estructuras que trabajan con niveles de utilización de capacidad por debajo del promedio histórico.

Uno de los ejes de la preocupación empresaria es el encarecimiento del financiamiento productivo. Las líneas de crédito siguen con tasas muy por encima de la rentabilidad de las pymes, lo que dificulta tanto el capital de trabajo como la inversión en maquinaria. Para Fisfe, esto genera un “cuello de botella” que acelera la parálisis de proyectos y el freno de nuevas incorporaciones de personal.

A la vez, los industriales señalan un aumento de la competencia de productos importados en rubros sensibles como metalmecánica, línea blanca, autopartes y químicos. Con una demanda interna debilitada, cada punto que gana la importación se traduce en menor producción local, suspensiones y, en casos extremos, cierres definitivos de plantas.

El documento de la federación advierte que el deterioro no solo afecta a las firmas de mayor tamaño, sino también a la extensa red de pymes proveedoras, talleres y servicios vinculados que dependen de la actividad fabril. En muchas localidades del interior santafesino, la industria es el principal generador de empleo privado registrado.

Si la tendencia recesiva se profundiza, los industriales anticipan que podrían multiplicarse las suspensiones, reducciones de turnos y despidos. El riesgo es que, una vez desarmado ese entramado, la recuperación sea mucho más lenta, aun en un contexto macroeconómico más favorable.

Fisfe viene realizando relevamientos periódicos sobre la situación fabril en la provincia. En los últimos informes se verificó una caída significativa en las ventas reales, aumentos en la capacidad ociosa y un marcado freno en las exportaciones de algunos complejos industriales clave para la economía santafesina.

Ante este cuadro, la entidad empresaria reclama la implementación de políticas activas de alivio fiscal y financiero, junto con programas específicos de apoyo a la producción regional. Entre los pedidos que suelen plantear figuran la reducción de cargas impositivas distorsivas, líneas de crédito subsidiadas para capital de trabajo y medidas que eviten la competencia desleal de productos importados.

También subrayan la importancia de coordinar acciones entre Nación, provincia y municipios para sostener las cadenas de valor. La preocupación es que, sin respuestas rápidas, la crisis se traduzca en un fuerte retroceso industrial en Santa Fe, con consecuencias sociales de largo plazo en términos de empleo, ingresos y desarrollo local.

En ese sentido, Fisfe insiste en abrir ámbitos de diálogo permanentes con autoridades y representantes sindicales, con el objetivo de acordar herramientas que permitan evitar cierres definitivos y buscar salidas graduales para los sectores más golpeados.

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