El hombre fue imputado por quemar con ácido a su expareja, quien logró escapar tras días de encierro y ahora permanece bajo tratamiento médico.

Un hombre de 50 años quedó bajo prisión preventiva por tres meses tras ser acusado de lesionar gravemente a su expareja y privarla de la libertad. La víctima, de 36 años, declaró que el imputado la atacó con ácido con la intención de borrarle los tatuajes y la mantuvo encerrada para evitar que alguien descubriera lo ocurrido. Sin embargo, ella logró escapar y recibió atención médica en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde continúa en tratamiento.
De acuerdo con el Ministerio Público de la Acusación, el agresor obligó a la víctima a desnudarse durante una discusión y le aplicó un agente químico en distintas zonas del cuerpo. El informe forense determinó que sufrió quemaduras de primer y segundo grado, además de golpes en la cabeza. Los hechos ocurrieron al menos una semana antes de la internación.
Aunque el acusado se ausentaba del domicilio, la víctima permanecía retenida porque las marcas eran evidentes. En ese contexto, pudo pedir auxilio mediante redes sociales y finalmente huyó cuando él olvidó las llaves. Un conocido la protegió hasta que ingresó al hospital.
La fiscal Guillermina Torno recordó que existían antecedentes de violencia. En enero de 2024, ya se había iniciado una causa por amenazas y lesiones. A pesar de la separación, la mujer retomó el vínculo por miedo, tras recibir imágenes de sus hijas enviadas por el sospechoso.
La policía detuvo al hombre el lunes posterior a la denuncia y realizó allanamientos complementarios. Mientras tanto, la denunciante recibe apoyo estatal y municipal debido a su situación de vulnerabilidad. El juez Rodrigo Santana dispuso además una evaluación psiquiátrica del acusado para determinar su estado de salud mental.



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