Una investigación judicial puso bajo la lupa a una presunta banda narco de la zona oeste de Rosario, señalada por su rol en el microtráfico de drogas y en distintos hechos violentos, y vinculada a la estructura conocida como Los Menores.

En una audiencia imputativa realizada en Rosario, cinco personas fueron acusadas de integrar una organización criminal dedicada al narcomenudeo en barrios de la zona oeste y de participar en distintos episodios de violencia armada. Según la acusación, el grupo respondía a órdenes de Lautaro “Wifi” Brest, señalado como líder de la estructura.
Los fiscales describieron una trama sostenida de venta de estupefacientes en pequeños puntos de expendio, conocida como microtráfico, que habría servido para financiar y sostener la actividad de la banda. En paralelo, se les atribuyen ataques armados y amenazas, en un contexto de disputa territorial con otras organizaciones delictivas.
Tras exponer los elementos de prueba recolectados en la investigación, el Ministerio Público de la Acusación solicitó que los imputados permanezcan detenidos mientras avanza la causa. El planteo fue aceptado y los cinco acusados quedaron con prisión preventiva, al considerar el riesgo de fuga y de entorpecimiento de la pesquisa.
La presunta estructura liderada por “Wifi” Brest
De acuerdo a la imputación, Lautaro “Wifi” Brest habría coordinado la distribución de drogas y el manejo de recursos desde un nivel superior de la organización, mientras que los acusados ahora detenidos se encargaban de tareas en territorio: vigilancia de los puntos de venta, cobro del dinero, traslado de sustancias y, en algunos casos, la ejecución de hechos violentos.
La banda es vinculada en el expediente con Los Menores, un entramado delictivo que ya venía siendo investigado por su incidencia en distintos barrios de Rosario. La fiscalía sostuvo que la lógica de funcionamiento combina el control territorial, el uso de la violencia como mensaje y la captación de jóvenes para tareas de alto riesgo.
En la audiencia se detalló además que la estructura presuntamente utilizaba viviendas particulares como búnkeres de venta y como depósitos temporales de droga y armas. Los allanamientos que derivaron en las detenciones permitieron secuestrar elementos que, según los investigadores, refuerzan la hipótesis de una organización con roles definidos.
Prevención y próximos pasos de la causa
Con la prisión preventiva ya dictada, la investigación continuará con nuevas medidas y análisis de pruebas para robustecer la acusación. El objetivo de los fiscales es determinar con precisión el alcance de la red, sus conexiones con otros grupos y el volumen real del negocio de drogas en la zona oeste.
En paralelo, fuentes judiciales remarcan que estos procesos buscan no solo atribuir responsabilidades penales individuales, sino también desarticular las estructuras que sostienen el narcotráfico barrial, uno de los fenómenos que más afectan la vida cotidiana en Rosario.
La causa seguirá su curso con nuevas audiencias, mientras las defensas de los imputados preparan sus estrategias para discutir la acusación y las medidas cautelares impuestas.




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