La Justicia provincial avanzó sobre una presunta banda dedicada a violentas entraderas y asaltos en la zona oeste de Rosario, entre ellos el hecho en el que un policía terminó baleado y el robo a una pollería ocurrido la semana pasada.

Dos imputados y una organización aún bajo investigación
En una audiencia realizada este viernes por la mañana, los fiscales Alejandro Caron y Aurelio Cicerchia imputaron a dos hombres señalados como integrantes de una violenta banda dedicada a robos calificados en el oeste rosarino. De acuerdo a la acusación, habrían participado en al menos cuatro hechos cometidos entre abril de 2024 y la última semana, incluidos una entradera donde un policía fue baleado y el asalto a una pollería del barrio.
Los investigadores describieron un accionar reiterado, con uso de armas de fuego y violencia contra las víctimas, tanto en domicilios particulares como en comercios. En el caso de la entradera, los ladrones habrían sorprendido a los moradores al ingreso de la vivienda y, en medio del forcejeo, uno de los disparos impactó en un efectivo policial que intervino, provocándole heridas de consideración.
En el asalto a la pollería de la zona oeste, la modalidad fue similar: irrupción a cara descubierta o con escaso disimulo, intimidación a empleados y clientes, y exigencia del dinero de la caja en pocos minutos. Según la hipótesis fiscal, ambos hechos formarían parte de la misma secuencia delictiva, atribuida a una organización con roles distribuidos y movilidad en distintos barrios.
Audiencia y continuidad de la causa
Durante la imputación, Caron y Cicerchia detallaron la cronología de los cuatro robos bajo investigación y las evidencias reunidas, entre ellas declaraciones de víctimas y testigos, registros de cámaras de seguridad y tareas de la policía de investigaciones. Con esos elementos, sostuvieron que los dos acusados integran una banda que actuó de manera coordinada en distintos puntos de la ciudad.
Los fiscales remarcaron que, si bien se logró poner a disposición de la Justicia a estos dos sospechosos, aún restan detener a otros presuntos miembros de la organización, por lo que la causa continuará con nuevas medidas de prueba y pedidos de captura. No se descarta que se sumen más hechos a la investigación a medida que se analicen otros robos recientes en la misma zona.
La gravedad del caso que dejó a un policía baleado, sumada al impacto que generó el robo a la pollería, reavivó la preocupación de los vecinos de la zona oeste por la inseguridad y la frecuencia de entraderas y asaltos a comercios. La expectativa ahora está puesta en las próximas resoluciones judiciales y en el avance de las detenciones pendientes para desarticular por completo a la banda investigada.




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