Un grupo de padres creó un pacto parental para retrasar el uso del celular en chicos y limitar el acceso a redes sociales.

Un grupo de familias de Mendoza creó Pacto Parental para enfrentar el uso temprano del celular y proponer límites que resguarden el desarrollo de niños y adolescentes. La iniciativa comenzó con veinte padres y creció con rapidez, porque cientos de adultos compartieron la misma inquietud. Por eso, buscan una estrategia conjunta que reduzca la exposición a las pantallas y retrase la llegada del primer dispositivo propio.
Los impulsores remarcan que los adultos deben sostener acuerdos amplios para evitar que un niño sin celular quede aislado de su entorno. También recuerdan que diversos estudios respaldan la idea de restringir el acceso a celulares antes de los 13 años y a redes sociales antes de los 16. Además, advierten que la industria tecnológica diseña herramientas que captan la atención y generan dependencia, algo que afecta tanto a menores como a adultos.
El pacto propone un esquema colaborativo de crianza que privilegia el acompañamiento, el juego y la creatividad. Asimismo, describe que la hiperconexión deteriora la atención, el sueño y la salud mental, por lo que cada familia se compromete a trabajar con otras familias y con las escuelas. De este modo, buscan promover hábitos más saludables y reemplazar el tiempo de pantalla por actividades recreativas.
El manifiesto sostiene que la infancia necesita presencia adulta y límites claros. Por eso, el pacto establece que los adultos deben asumir la responsabilidad de cuidar el bienestar emocional y físico de los chicos. Finalmente, los firmantes respaldan su postura con datos que muestran un aumento constante de la dependencia digital y del uso excesivo de pantallas en edades cada vez más tempranas.


