La inteligencia artificial (IA) vuelve a encender alarmas: las máximas autoridades de Google DeepMind y Microsoft advirtieron que, sin reglas claras, la tecnología podría provocar incidentes graves en el corto plazo.
Demis Hassabis, presidente de Google DeepMind, sostuvo que la inteligencia artificial podría causar daños serios en aproximadamente un año si los gobiernos no avanzan con regulaciones firmes para garantizar su seguridad. El ejecutivo reclamó que los Estados definan estándares comunes para evaluar y controlar los sistemas de IA más avanzados, especialmente aquellos capaces de tomar decisiones automatizadas en sectores sensibles.
En la misma línea se expresó Brad Smith, presidente de Microsoft, quien habló de la necesidad de establecer “frenos de emergencia” para suspender o limitar de inmediato el uso de una IA cuando se detecten comportamientos peligrosos.
Riesgos y pedidos de regulación de la IA
Entre los posibles incidentes graves mencionan usos indebidos en ciberseguridad, desinformación a gran escala y vulneración de datos personales, escenarios que podrían escalar rápidamente sin supervisión humana adecuada.
Hassabis y Smith coincidieron en que el desarrollo de la inteligencia artificial debe ir acompañado de marcos legales claros, auditorías independientes y responsabilidades definidas para empresas y gobiernos.
Mientras las grandes tecnológicas compiten por liderar esta carrera, el debate sobre los riesgos de la IA y su regulación gana espacio en la agenda internacional y presiona a los Estados a reaccionar a tiempo.