El sacerdote Gonzalo Carbone, apodado el "cura colectivero", acompañará a 30 jóvenes del Seminario Carlos Borromeo de Capitán Bermúdez este sábado para ver al Papa León XIV.
Gonzalo Carbone fue ordenado sacerdote en 2014 y tiene una fuerte vocación pastoral. Desde el inicio de su tarea se comprometió con los más vulnerables, sobre todo con los jóvenes. Se lo conoce por recorrer de manera constante las zonas más empobrecidas de la ciudad y por alzar la voz por los más "castigados" a causa de la falta de oportunidades y el flagelo del consumo de drogas.
Además, es un colaborador permanente del Hogar San Roque, donde viven personas con discapacidad, que son ayudadas por la Iglesia. Carbone está al frente del "seminario de menores" y ahora tiene la misión de trasladar a los chicos en este periplo.
30 seminaristas de Capitán Bermúdez viajarán a Buenos Aires
El sacerdote acompañará a 30 adolescentes y jóvenes del Seminario Carlos Borromeo, de Capitán Bermúdez, quienes tienen previsto estar en Buenos Aires el sábado para ver al Papa León XIV durante su visita a la Argentina. La idea es participar en todas las actividades que realice el Sumo Pontífice.
Los chicos, que tienen entre 13 y 17 años, asisten a esta escuela secundaria en la que se preparan para iniciar el camino del sacerdocio. El seminario pertenece a la Arquidiócesis de Rosario, a cargo de Monseñor Eduardo Martín.
La intención es ver "todas la veces que se pueda" a León XIV, quien el 8 de noviembre a las 16.30 pisará suelo argentino.
El recorrido previsto, misa y vigilia
"Viajamos con los seminaristas el domingo a la mañana hacia Buenos Aires, para participar de la misa en el Monumento de los Españoles, que está prevista para el lunes. Si Dios quiere también iremos a la vigilia de jóvenes del martes por la noche, en el mismo lugar", cuenta Carbone.
Tres de ellos serán monaguillos en Luján
"De ahí, y sin dormir, iremos a Luján para estar en la Misa (en la Basílica) donde tres de nuestros seminaristas, Kevin (de 16 años), Nicolás (de 15) y Thomas (de 14) participarán de la Liturgia Papal como monaguillos", expresa el sacerdote. "Ellos serán nada menos que los encargado de lavarle las manos al Papa durante el ofertorio", dice con enorme emoción.
Los alumnos del seminario serán algunos de los pocos argentinos que estarán tan cerca de León XIV en esta visita que movilizará a millones de personas en los próximos días.