El Gobierno nacional busca destrabar la reforma laboral en el Congreso con una estrategia de negociación acelerada que incluye cambios en puntos sensibles del proyecto, en diálogo directo con gobernadores, bancos y sindicatos.

En la previa a una nueva sesión en el Senado, el oficialismo ajusta el texto de la reforma laboral para conseguir los votos que le faltan. El tratamiento coincidirá con una movilización de la CGT y otras centrales obreras, que rechazan el paquete de cambios por considerar que implica un retroceso en derechos adquiridos.
Negociaciones a contrarreloj en el Senado
El Ejecutivo encaró una ronda de conversaciones con gobernadores de distintos signos políticos, entidades financieras y representantes gremiales. El objetivo es moderar algunos artículos clave sin desarmar el corazón de la iniciativa, que busca reducir costos laborales y actualizar regulaciones del mercado de trabajo.
En paralelo, el Senado se prepara para sesionar este miércoles en un clima de fuerte tensión social. En las inmediaciones del Congreso, la CGT convocó a una jornada de protesta con movilización y paro de actividades en varios sectores, como transporte, industria y servicios.
Cambios en Ganancias y en el uso de billeteras virtuales
Uno de los puntos que se revisan es el esquema del Impuesto a las Ganancias para trabajadores en relación de dependencia. Gobernadores y bloques dialoguistas presionan por un esquema más progresivo, que proteja a los salarios medios y bajos, tras la restitución del tributo que impulsó la actual gestión.
Otra modificación en el análisis apunta a las billeteras virtuales. El borrador que se discute establece que ya no podrían utilizarse como vía principal para el pago de salarios, privilegiando las cuentas bancarias tradicionales. La medida busca reforzar los controles tributarios y la trazabilidad de los haberes.
Sin embargo, el sector fintech advierte que limitar estos medios de pago puede afectar la inclusión financiera y encarecer los costos operativos, sobre todo para pequeñas y medianas empresas que se volcaron masivamente a plataformas digitales en los últimos años.
La postura de la CGT y los gremios
La CGT sostiene que la reforma flexibiliza condiciones de contratación, facilita despidos y debilita los convenios colectivos. Para las centrales sindicales, el paquete laboral debería abordarse con una mesa de diálogo tripartita y no vía una ley ómnibus que incluye otros capítulos económicos y fiscales.
Desde el Gobierno responden que el marco actual quedó desfasado frente al avance de la economía digital, el trabajo remoto y los cambios en la organización productiva. Remarcan que el objetivo es promover la creación de empleo formal y reducir la litigiosidad laboral que hoy pesa sobre las empresas.
Mientras tanto, los bloques opositores dialoguistas evalúan si los cambios propuestos alcanzan para respaldar la iniciativa. El desenlace de esta negociación será clave para el rumbo económico del Ejecutivo, que apuesta a la reforma laboral como una de las herramientas centrales para reactivar la inversión y el empleo registrado.



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