Francisco Cerúndolo rompió su maleficio en el Buenos Aires Lawn Tennis y, ante su gente, se quedó por primera vez con el título del Argentina Open tras una semana en gran nivel.

Un título esperado en el Buenos Aires Lawn Tennis
En una noche especial para el tenis argentino, Francisco “Fran” Cerúndolo se consagró campeón del Argentina Open al derrotar al ítalo-argentino Luciano Darderi por 6-4 y 6-2 en la final disputada en el Buenos Aires Lawn Tennis Club.
El porteño, que había sufrido dos derrotas anteriores en el tradicional estadio del barrio de Palermo, logró esta vez imponer su experiencia en el circuito y cerrar una semana casi perfecta sobre polvo de ladrillo.
Con este triunfo, Cerúndolo suma un nuevo título ATP a su carrera y confirma su condición de uno de los principales referentes de la camada joven del tenis argentino, acostumbrada a protagonizar en la gira sudamericana.
Cómo fue la final ante Luciano Darderi
El primer set fue parejo, con ambos sólidos desde el saque. Cerúndolo presionó con su derecha pesada y consiguió el quiebre clave en el tramo final para llevarse el parcial por 6-4, apoyado por un estadio prácticamente colmado.
En el segundo set se vio la mejor versión del argentino. Con confianza, se adelantó en la cancha, tomó riesgos y rápidamente se puso en ventaja. Darderi intentó sostenerse con cambios de ritmo, pero el local hilvanó una ráfaga de winners y cerró el encuentro por un claro 6-2.
La victoria le permite a Cerúndolo sumar puntos importantes en el ranking y consolidarse dentro del lote de los mejores del mundo, en un torneo que históricamente fue clave para figuras como Guillermo Vilas, David Nalbandian o Diego Schwartzman.
El peso simbólico del título en Buenos Aires
Ganar en el Buenos Aires Lawn Tennis tiene un valor especial para los jugadores argentinos. No solo se trata del torneo ATP más importante del país, sino también de un escenario cargado de historia, donde se vivieron series de Copa Davis y grandes finales del circuito.
Para Cerúndolo, levantar el particular trofeo del Argentina Open después de aquellos traspiés previos significa un respaldo deportivo y anímico. Lo posiciona con envión para el resto de la temporada de polvo de ladrillo, tanto en Sudamérica como en Europa.
El título también suma a la tradición de tenistas locales que se coronan frente al público argentino, un dato que los organizadores valoran para mantener viva la identidad del torneo dentro del calendario internacional.




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