A partir de julio, los primeros contratos de alquiler firmados con la ley aprobada en 2020 comenzarán a vencer, lo que podría agravar la falta de oferta de viviendas en alquiler.

La ley de Alquileres que entró en vigencia en julio de 2020 ha generado preocupación en el sector inmobiliario e inquilinos, ya que se teme que se reduzca aún más la escasa oferta de viviendas.
En Rosario, por ejemplo, solo hay unas 1.200 viviendas disponibles para alquilar y más de 60.000 en venta.
Esta falta de viviendas se extiende a la mayoría de las ciudades y comunas de Santa Fe, lo que limita la expansión de proyectos productivos y obliga a los trabajadores a desplazarse largas distancias para llegar a sus trabajos.
Además, el proceso electoral actual agrega incertidumbre a la situación.



Comentarios