La Aduana de Estados Unidos dejará de aplicar una serie de aranceles cuestionados desde hace años por empresas importadoras y gobiernos socios, luego de que la Corte Suprema los considerara incompatibles con la ley. La medida impacta en un amplio abanico de productos que ingresan al mercado norteamericano.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) confirmó que desactivará todos los códigos arancelarios vinculados a las órdenes emitidas durante el gobierno de Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Esos gravámenes habían sido impugnados en distintas instancias judiciales hasta llegar a la Corte Suprema.
Con esta decisión, los importadores dejarán de pagar sobrecargos que, según la Justicia, excedían las facultades del Poder Ejecutivo. La medida supone un alivio para compañías de todo el mundo que exportan a Estados Unidos, en especial en sectores como manufacturas industriales, insumos tecnológicos y bienes intermedios.
Qué aranceles se eliminan y por qué
Las órdenes amparadas en la IEEPA permitían imponer aranceles adicionales en contextos de “emergencia económica” vinculados a la seguridad nacional. Sin embargo, la Corte entendió que ciertas medidas se habían utilizado de manera demasiado amplia, aplicándose como herramienta de presión comercial más que como respuesta a una situación extraordinaria concreta.
La CBP indicó que, tras el fallo, inició un proceso técnico para dar de baja los códigos arancelarios relacionados con esos decretos. Cuando esos códigos quedan inactivos en el sistema, las empresas ya no pueden ser gravadas con los recargos cuestionados y las futuras operaciones se canalizan por los esquemas tradicionales de la Tarifa Arancelaria de Estados Unidos.
Aún no se detalló la lista completa de productos que dejarán de pagar estos sobrecargos, pero especialistas en comercio exterior señalan que incluye rubros con fuerte presencia de países como China, México y socios sudamericanos, entre ellos Argentina, especialmente en el comercio de bienes industriales y agroindustriales procesados.
Impacto para exportadores y consumidores
Para los exportadores, la eliminación de estos aranceles mejora la competitividad de sus ventas hacia el principal mercado del mundo. En el caso argentino, analistas prevén oportunidades en alimentos con mayor valor agregado, químicos y partes para la industria automotriz, siempre que se cumplan las normas de origen y regulaciones sanitarias de Estados Unidos.
Para los consumidores estadounidenses, el fin de los recargos podría moderar los precios de algunos productos importados, en un contexto inflacionario que sigue siendo una preocupación central para la Reserva Federal y para la Casa Blanca. De todos modos, los efectos sobre la góndola dependerán de cuánto de esa rebaja se traslade efectivamente al precio final.
En el plano político, la decisión de la Corte Suprema marca un límite al uso extensivo de la IEEPA para fines comerciales y obliga a futuras administraciones a ajustar sus herramientas de política comercial a marcos legales más acotados, o a negociar cambios legislativos con el Congreso.
Mientras tanto, cámaras empresarias y estudios de abogados especializados analizan si el fallo abre la puerta a reclamos por lo ya pagado en años anteriores, lo que podría derivar en litigios millonarios contra el Estado federal norteamericano por parte de grandes conglomerados globales.



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