El Ministerio de Seguridad de Santa Fe informó que enero cerró con una fuerte baja en los hechos violentos, ubicándose como el mes menos letal desde que hay registros sistemáticos en la provincia, según datos oficiales.

El secretario de Análisis y Gestión de la Información del Ministerio de Seguridad, Esteban Santantino, aseguró este martes que enero fue el mes menos violento del que se tenga registro en Santa Fe. La definición se basa en los informes estadísticos que releva el área, donde se observa una caída en los homicidios y otros delitos contra la vida.
Según indicaron fuentes oficiales, la comparación se realiza con las series históricas disponibles, que contemplan más de una década de datos. En ese marco, los números de este inicio de año muestran un descenso significativo respecto de los últimos veranos, tradicionalmente asociados a un incremento de la violencia urbana.
Si bien desde la cartera de Seguridad evitaron atribuir la baja a un único factor, destacaron la combinación de mayor presencia policial, seguimiento de mapas del delito y articulación con el Ministerio Público de la Acusación para focalizar recursos en las zonas más conflictivas.
Contexto provincial y seguimiento de las cifras
En los últimos años, Santa Fe se ubicó entre las provincias con mayores tasas de homicidios del país, con especial concentración en los grandes aglomerados urbanos como Rosario y la capital provincial. Por eso, el dato de un enero con marcado retroceso de hechos violentos es seguido con atención por especialistas y autoridades.
Los informes de criminalidad suelen contemplar indicadores como homicidios dolosos, tentativas de homicidio, lesiones graves, uso de armas de fuego y hechos vinculados a economías ilegales. Desde el gobierno provincial remarcan que la disminución se verifica en varios de estos rubros, aunque advierten que una sola medición mensual no alcanza para hablar de un cambio estructural.
Santantino subrayó que el objetivo es consolidar esta tendencia a lo largo del año, con foco en prevención, tareas de inteligencia criminal y coordinación con fuerzas federales en corredores estratégicos. También señaló que se trabaja en el análisis de patrones horarios y geográficos para anticipar posibles picos de violencia.
Desafíos pendientes y mirada a mediano plazo
Pese a la baja registrada, en el gobierno admiten que persisten bolsones de alta conflictividad, ligados a disputas entre bandas criminales, narcomenudeo y conflictos interpersonales que escalan rápidamente por el uso de armas. En esos territorios siguen siendo habituales los patrullajes focalizados y los operativos de saturación.
En el plano institucional, el Ministerio de Seguridad santafesino plantea que continuará publicando reportes periódicos y abiertos a la ciudadanía, con el objetivo de fortalecer la transparencia y ofrecer insumos para el debate público sobre violencia y criminalidad en la provincia.
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