El primer mes del año dejó un escenario alentador para el turismo argentino, con más movimiento de visitantes y un mayor nivel de gasto que en enero pasado.

Según datos preliminares del sector, enero registró un aumento de turistas en comparación con el mismo mes del año anterior. El crecimiento se reflejó tanto en los principales destinos de verano como en ciudades que apostaron a propuestas culturales y gastronómicas para atraer visitantes.
El movimiento turístico no solo se vio en playas y sierras, sino también en centros urbanos, donde la combinación de festivales, recitales y eventos deportivos ayudó a sostener un flujo constante de viajeros. Esta dinámica fue clave para amortiguar el impacto de la inflación sobre el consumo recreativo.
En ese marco, el balance económico fue positivo: se estima que el turismo generó más de 13 mil millones de pesos en gasto directo durante enero, entre alojamiento, gastronomía, transporte, actividades y compras minoristas.
Cómo se distribuyó el impacto en la economía
El gasto turístico se concentró principalmente en:
- Servicios de alojamiento, con alta ocupación en fines de semana
- Gastronomía, impulsada por el consumo familiar y las salidas nocturnas
- Transporte, tanto de larga distancia como excursiones locales
- Compras en comercios de cercanía y ferias artesanales
Empresarios del rubro señalaron que, pese a la pérdida de poder adquisitivo, muchos argentinos optaron por viajes más cortos o escapadas de fin de semana, priorizando destinos dentro del país. Este cambio de hábito se tradujo en una mayor rotación de turistas en lugar de estadías prolongadas.
En paralelo, las promociones bancarias, los programas de cuotas y los descuentos por pago anticipado ayudaron a sostener el nivel de reservas, especialmente en la segunda quincena del mes.
Desafíos para sostener el buen resultado
Aun con el saldo favorable, las cámaras del sector advirtieron que el escenario sigue siendo frágil. Los aumentos de tarifas en servicios básicos, combustibles y alquileres turísticos presionan sobre los costos y obligan a ajustar precios de temporada.
Especialistas en turismo señalan que será clave fortalecer la oferta fuera del verano, con eventos, paquetes especiales y propuestas regionales que distribuyan mejor la demanda a lo largo del año. También remarcan la importancia de impulsar el turismo interno como motor de las economías locales.
Con la mirada puesta en los próximos feriados largos y en la temporada baja, el desafío será mantener el interés de los viajeros, consolidar la recuperación y transformar estos números positivos en una tendencia sostenida para todo el año.



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