Durante el mes de septiembre, la actividad económica evitó la recesión. Creció un 0,5% y acumuló la tercera mejora consecutiva.

Durante el mes de septiembre, la actividad económica evitó la recesión y logró mejorar la performance del trimestre previo. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) corrigió al alza siete de los ochos datos previos y arrojó un nuevo avance en el noveno mes del año. Así, no convalidó las estimaciones negativas de la mayoría de las consultoras.
Este martes, el instituto informó que el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) subió un 0,5% con respecto a agosto. Esto quiere decir que el promedio del período julio-septiembre fue también un 0,5% superior al período abril-junio. Cabe recordar que INDEC había publicado un menor rebote en el octavo mes y caídas para julio y junio en el último informe que finalmente revirtieron. A partir del ajuste, la cifra de la serie desestacionalizada fue la más elevada desde el 2022.
En términos interanuales, la actividad trepó 5%. Gran parte del aumento fue explicado por la intermediación financiera (+39,7%) y en menor medida por subas en actividades inmobiliarias (+5%), petróleo y minería (+8%), comercio (+2%) y pesca (+58,2%). Por su parte, la industria manufacturera (-1%) fue uno de los dos sectores con peor desempeño del año, junto a la administración pública (-0,7%). Mientras que la construcción anotó un alza del 4,3% y el agro creció un 0,8% interanual.
Economía actual: el 63% de los argentinos ya resignó consumos
Hoy en día, los argentinos sienten que la clase media está en retroceso y el 55% de la ciudadanía cree que se está achicando. Además en la actualidad son cada vez más los argentinos que sienten que tienen un peor pasar económico que sus padres. Mientras que los que creen que es igual son un 27% o mejor otro 27%. Estos datos surgen de un informe elaborado por el centro de estudio Pensar Lab.
Hoy en día sólo dos de cada diez argentinos cree que está creciendo y otros dos que se mantiene igual. Además, dos de cada tres argentinos se perciben en el último escalón de la clase media. Mientras que el 34% dice pertenecer a la clase media baja y otro 34% a la clase baja alta.
La condición de clase media oficia como una especie de seguro que brinda la mínima tranquilidad necesaria. “Lo que en definitiva compra la clase media es seguridad”, señala el trabajo. A dicha clase le gusta tener una calidad de vida “razonable” o “vivir bien”.



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