Un nuevo informe judicial prendió las alarmas en la Ciudad de Buenos Aires: más de la mitad de los homicidios dolosos de mujeres registrados en 2025 tuvieron como trasfondo la violencia de género.

De acuerdo a datos de la fiscalía especializada en género del Ministerio Público Fiscal porteño, el 53% de los homicidios dolosos de mujeres registrados en 2025 fueron femicidios. El número confirma que, en la Ciudad, la violencia por motivos de género sigue siendo la principal causa de muertes intencionales de mujeres.
Un diagnóstico que se repite año tras año
El informe sistematiza causas judiciales, actuaciones policiales y pericias forenses. Allí se detalla que la mayoría de las víctimas fueron asesinadas por sus parejas o exparejas en contextos de violencia doméstica previa, con denuncias o señales de alerta que, en muchos casos, no llegaron a tiempo al sistema judicial.
Los datos locales se inscriben en una tendencia nacional: según registros de organizaciones como el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo y Casa del Encuentro, en Argentina se registra en promedio un femicidio cada 30 a 35 horas. CABA no es la jurisdicción con más casos en términos absolutos, pero sí muestra una alta proporción de homicidios de mujeres vinculados a la violencia de género.
Quiénes son las víctimas y cómo se dan los ataques
El relevamiento de la fiscalía describe un perfil recurrente: mujeres jóvenes y adultas, en su mayoría de entre 18 y 45 años, que fueron atacadas dentro de sus viviendas o en espacios que compartían con el agresor. En muchos casos, los homicidios se producen tras un escalamiento de la violencia que incluye agresiones físicas, amenazas y control económico.
Los contextos donde se cometen los hechos muestran patrones comunes:
- Relaciones de pareja o expareja con antecedentes de violencia.
- Uso de armas blancas o de fuego en el ámbito doméstico.
- Escenas del crimen intentadas de encubrir como suicidios o accidentes.
- Niñas y niños presentes durante los ataques o afectados de manera indirecta.
El rol del Estado y los desafíos pendientes
El Ministerio Público Fiscal porteño sostiene que el dato del 53% obliga a reforzar las políticas de prevención y protección temprana. Especialistas advierten que la herramienta central sigue siendo la denuncia, pero reclaman dispositivos más ágiles para dar respuesta cuando una mujer pide ayuda.
Entre las medidas reclamadas por organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas aparecen más equipos interdisciplinarios, botones de pánico eficaces, seguimiento real de las medidas de restricción de acercamiento y mayor articulación entre Justicia, salud, seguridad y servicios sociales.
Mientras tanto, las marchas del 8M y de Ni Una Menos vuelven a ocupar las calles cada año en la Ciudad de Buenos Aires, recordando que detrás de cada número hay historias truncas y familias que siguen reclamando justicia.




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